Necesitamos esa nitidez impropia de recuerdos,
detalles a los que agarrarnos para sobrevivir,
imágenes que nos mantengan a flote,
olores que nos unan a lo real,
y sonidos que nos separen de ello.
Sabores dulces y perversos que enturbien nuestra mente,
y texturas que la limpien.
Necesitamos avanzar, sin olvidar lo recorrido.
Necesitamos vida, pasión, y ensoñación.
Necesitamos muerte hacia la que mirar.
Necesitamos defectos ajenos que nos salven,
creando virtudes a partir de ellos.
Necesitamos descontrol y falta de razones, pero, no de razonamientos.
Necesitamos dolor. Todo se basa en el dolor.
En el control que tengamos sobre este, lo conscientes de él que seamos.
Necesitamos pequeñas mentiras, y grandes verdades.
Necesitamos peligro, y ensordecedores altavoces.
Necesitamos lucha, acción, rodeados de abrumadora relajación.
Necesitamos tener miedo, para enfrentarnos a él.
Pero, ante todo, necesitamos caos.
NECESITAMOS UN HORIZONTE DEL QUE CAER PRENDADOS.
Necesitamos destrucción para poder crearnos a nosotros mismos.
Eva García Rincón.