Y, cuando pensaste que me tenías, que había vuelto a engancharme,
a tu mirada, a esa voz, ta agarrar tu mano y sentirme segura,
que las cosas habían vuelto a empezar,
me escapé entre tus dedos, como agua de lluvia.
Huí, pero, decidí no irme muy lejos, para que observases cada día lo que conseguiste perder.
Eva García.
No hay comentarios:
Publicar un comentario