Estoy bien.
He empezado de nuevo mi vida, pero esta vez lo he hecho de manera funcional.
He empezado de nuevo, pero con la furia y la intensidad de siempre. Con la conciencia a la par.
Con muchísimo más color que nunca.
Soy vida, no quiero tirar eso a la basura porque me encanta sentir, me encanta salir de aquí, me encanta gritar, reírme 24/7, me encanta no parar hasta estar molida y un poco más. Me encanta ser una payasa, ser la de las guindas del pastel, evolución pura. Me encanta todo lo que sé pero más aún lo que no. Me encanta no quedarme quieta y explorar cada milímetro. Me encanta mirarme los dientes en toda superficie posible, no dejar de tocarme el pelo, dibujarme entera y todo lo que aún no he aprendido de mí.
Me encanta sentir ese calor cuando estoy conmigo. Me encanta no dejar de crear. Me encanta redescubrirme una y otra y otra vez.
Estoy tranquila, estoy haciendo aquello que siempre he deseado; darme cuenta de que soy capaz de pequeñas cosas que me parecían inviables, como por ejemplo llevar una rutina.
Me encanta ser tan tan tan fuerte, mental y físicamente.
No estoy en un momento de discutir, ni de labores mentales o interpersonales enormemente profundas.
No es que no me importeis, ni que no reconozca mis propios errores o trate de negarlos.
Es que no puedo embarcarme en eso ahora.
Te quiero, te quiero mucho, y comprendo el dolor que te he provocado. Pero ahora no puedo calmarlo, sino pensar en que quizá ya no quieras que lo haga.
Conocéis mi orgullo, y estamos echando un pulso tremendo.
Estoy yendo muy poquito a poco con lo de solucionar y cerrar las cosas con vosotrxs.
Siento si no respondo, si no estoy.
Pero, eso, voy poquito a poco.
Mucho amor y escupitajos.
DISASTROUS DEATH, DISASTROUS LIFE. Os acompaño en el festín demoníaco que se os presenta en estas páginas;
jueves, 25 de mayo de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario