Recuerdo aquella conversación en la que me dijiste 'joder Eva, quiero sentir que no hay vuelta atrás tampoco para ti, que hemos puesto todo en esto, que si ahora no estoy se te cae la vida encima también, que es recíproco', y te dije que era así, porque lo es.
Lo es siempre y cuando no me necesites serena y fuerte. Como ahora. Siempre que no necesites que saque toda la artillería. Como ahora.
Porque en tal caso, tras todo lo vivido, y más que nada, con este amor tan puro dentro, soy firme, irrompible, inoxidable, invencible. No me tiembla el pulso. Sé que necesitamos que así sea y éste ni se plantea hacerlo.
Toda la intensidad que llevo dentro ha montado un comando organizado para susurrarte a través del aire que estamos aquí. Que seguimos vivos y pateando.
Que lo sagrao es sagrao, aquí, en Sudán o en Egipto.
Que contigo, donde sea, como sea.
DISASTROUS DEATH, DISASTROUS LIFE. Os acompaño en el festín demoníaco que se os presenta en estas páginas;
miércoles, 7 de febrero de 2018
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario