Un peso muerto contra el pavimento.
La elegancia, no se vende.
Para ellos somos un rebaño,
al que, dando comida con olor a podredumbre,
tienen derecho a quitar la lana.
Antes de decir nada, observa y escucha.
No cambiaré mi nombre, ni mi persona por ti.
Ya lo hice, muchísimo, y, no estoy dispuesta
a volver a ello. El rpoblema es que, te necesito cerca.
Más cerca que a mí misma.
DD.
No hay comentarios:
Publicar un comentario