sábado, 10 de septiembre de 2011

I tried to be perfect.

Escrito seis de septiembre, 1:08.

Esta canción me recuerda a  S, a Rafa.
Estoy muy cansada de todo, de encontrar algo
que merece la pena y tener que dejarlo escapar,
de forma obligatoria.
Porque, no hay más remedio.
Son muy pocas personas las que realmente
valen, las que... es inexplicable.
Este grupo que tenemos ahora, me gusta, mucho.
Y dentro de menos de dos semanas estará destruido
por completo, lo sabemos todos.
Unos se irán por un lado, otros por otro,
algún día nos veremos, lo pasaremos bien
(no tanto como en este tiempo, pero, algo mínimamente
semejante al menos)
y, adiós, cada uno a su casa.
So long goodbye suena, qué oportuno.


Mi manera de sentir, me hace daño.
Siempre lo ha hecho, nunca he sabido sentir lo que ''debía''
Aunque, ¿qué debemos sentir? Eso no puede dictarlo nadie,
no puede dictarlo ni nuestra cabeza ni nada consciente.
¿Qué debemos hacer? Lo que decida el viento,
lo que decida el tiempo.
No. Decidamos nosotros mismos,
cambiemos lo escrito.
¿Quién vivirá nuestra vida? Ni nuestros padres, ni profesores,
ni jefes, ni amigos, ni tíos, ni abuelos, ni colegas, ni vecinos, ni hijos.
Ellos habrán cometido errores en la suya, pero es inevitable que nosotros cometamos faltas.
Porque, no seremos conscientes de lo que supone vivir,
hasta que esos fallos se hayan convertido en propios.
Entonces, veremos todo con otros ojos,
los ojos de la experiencia.

- Deja que tu viento del este duerma sobre el lago;
habla el silencio con tus parpadeantes ojos,
Y lava la oscuridad con plata. Pronto, muy pronto,
te retiras, entonces el lobo se enfurece,
y el león se queda a través del bosque pardo,
Las pelajes de nuestros rebaños están cubiertos con tu sagrada helada,
protégelos con tu influencia. (William Blake) -

Me gustaría poder hacer eso.
Coger bici, una mochila con chaqueta, cámara, libro, auriculares, cartera y sus gafas de sol,
e irme, lejos, muuuuuuuuuuy lejos, donde nadie pueda encontrarme. Nade distinto de su persona.
Querría que él, y sólo él, viniese a buscarme, se tumbase en mis piernas,
con total normalidad, sin decir nada, me acariciase las piernas,
hasta donde su brazo llegase, e hiciese lo de la primera vez,
mirarme desde abajo.
+Odio que me miren desde abajo.
-Y, ¿desde arriba?
+Desde arriba me da un poco igual, jajaja.
Él levanta su columna, su cabeza, me mira ''desde arriba'', la arrima a la mía, y, me besa.
Me gustaría que me besases hasta el anochecer, momento en el que nos fuésemos,
juntos, hasta donde nos llevase el viento, el tiempo, o tus ideas repentinas.
Me gustas tú.




Quiero chocolate.
Llevo una noche muy, pero que muy inestable, y, necesito chocolate, abrazarte,
que no haga falta que me dejes una chaqueta cuando me congele,
porque estés abrazándome tú, dándome el calor necesario y más.
Quiero acariciar tu pelo, revolverlo, y, reírme por tus ojos en blanco mientras me besas.
Te quiero a ti, aquí, ya.



DD.

No hay comentarios:

Publicar un comentario