Algo que me disgusta,
lo veo, lo observo durante instantes,
y, caigo. No me resisto, voy hacia ello.
NO.
He de aprender a defender mi dignidad, mi moral, mis ideas,
y, mi integridad psíquica.
Mis pertenencias, por materialista que suene, porque, por ahí se empieza.
Si no eres capaz de resguardarte del hurto de unas galletas, del de una una púa, ¿cómo vas a tener la aptitud de esquivar un ataque psicológico, propinado por alguien ajeno, o por tu propia mente?
Imposible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario