La vida es una maraña de cambios. Alegamos necesitarlos, pero en cuanto llegan,
nos asustamos y sumergimos en el miedo, en la seguridad que nos proporciona
pararnos en el tiempo y evolución.
¿Por qué? Porque no somos lo suficientemente fuertes como para asumir que
todo lo que conocíamos hasta ahora ha desaparecido,
preferimos vivir en la comodidad de nuestros clásicos, aunque sepamos que a la larga nos hará daño.
Por eso nos duelen los cambios, porque, nuestra mente va a menor ritmo que la realidad.
Buscamos esperanza donde no hay oportunidad de encontrarla. Fingimos verla, lo que multiplica el sufrimiento. La esperanza es paralela al dolor. Esperanza de cambio sin cambio.
De experimentar únicamente la parte buena de ese cambio, lo que es inalcanzable.
Vida es sinónimo de transformación, progreso, desarrollo; siempre acoplando esto a nuestro propio tempo.
Necesitamos una mudanza de hábitos, alteración de costumbres, metamorfosis intelectual, una muda vital.
Aquel instante en el que rechazamos las alteraciones, estamos invitando a la muerte a colonizar nuestra historia.
Eva García Rincón.
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ResponderEliminarMuy muy bueno. Me ha encantado ;)
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