Estoy desorientada, no sé hacia dónde ir
He perdido ganas, buses, y tiempo.
He perdido sangre, sudor. He perdido muchas lágrimas.
Estoy frente a un espejo y eso me abruma.
La idea de encararme frente a mí misma me asusta.
Podría enfrentarme al mundo, o, ahora, incluso a ti. A cualquier cosa, pero no a mis propias sombras.
O a las que el mundo ha conseguido que crea que hay ahí.
Necesito encontrar un camino o escapar de él.
No aspiro a nada distinto de aprender, ver, gritar, entender, conocer, correr, a nada distinto de romperme, y ser capaz de reconstruirme. A ser capaz, al fin, de contemplar e incluso mostrar al mundo mis cenizas. A ser capaz de destruir sin miedo a fallar al volver a crear.
Me gustaría comenzar a vivir, y dejar de sobrevivir.
Pero el aspecto cíclico de mi existencia hace acto de presencia. Todo vuelve a ser la misma mierda, y yo vuelvo a verme enterrada bajo ella.
Aunque, la situación está evolucionando poco a poco, y ya no me permito temer los cambios, aunque sea cierto que, éstos, en cierto modo, sólo traen dolor.
Estaba dominada, por esa sensación de vacío que me daba la mano mientras apretaba la cuerda de mi propia garganta.
Ahora se ha consumido.
Me he consumido.
Eva García.
Debería asustarte tu padre, ahora que él ha leido esto...
ResponderEliminarhttp://supuracerveza.blogspot.com.es/
ResponderEliminar