Estoy atrapada dentro de mí, mi propio caparazón no me permite respirar.
Constituyo mis propios barrotes.
Cuanto más pienso, más veo, más conozco, más aprendo, más siento... cuanto más sé más me atrapa. Me intimida. Me arrincona.
Es como si una bala penetrase en mi pecho una y otra vez, como si me hubiesen cortado las manos y arrancado los párpados, para así no concederme volver a la oscuridad, a las sombras.
La luz me da la vida y me la quita, sin descanso.
Mata mi tiempo, aunque no me arrebata la fuerza.
Me postra ante el abismo y me impide sumergirme en él.
No puedo emitir sonidos, mi cuerpo se ha ido llenando de los gritos que no soy capaz de expulsar.
Mi interior se va pudriendo, poco a poco, y aún no sé cómo extirparme de mi carcasa, cómo dejarla hueca.
Mi cerebro supura tormentos, supura tormentas, y, en cierta manera necesita hacerlo. Porque, si no, se desvanecería en el olvido.
Todos los caminos que diviso conducen al vacío, incluso cuando aquella voz me prometió el averno.
Soy efímera, pero eterna.
No tratéis de despojarme de mis ojos, ya sólo me quedan gusanos.
DISASTROUS DEATH, DISASTROUS LIFE. Os acompaño en el festín demoníaco que se os presenta en estas páginas;
miércoles, 2 de julio de 2014
Mi propia prisionera.
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CaRTAS desde la koraza.
ResponderEliminarMi querida amiga, espero no estar vulnerando ninguna intimidad al tratarte con este título, te hablo con ondulantes formas que se retuercen sobre el blanco de la hoja, ¿serán alérgicas al color? formando intrincados diseños que semejan palabras y éstas aunque puedan parecer vacias arrastran desde tiempo inmemorial extraños significados que como sombras pueden oscurecer la tibia luz del amanecer.
Desde mi propia karcel te digo que nunca hay que perder la esperanza ya que ésta es tan pequeña, tan frágil, que se desmenuzaría en el camino hasta el suelo, o en pleno vuelo de caida la encuentre alguien que la clave con un alfiler en su colección...
En cuanto a la coraza, motivo de la carta de hoy, has de saber que no es eterna, ¡te lo juro por Arturo! En un momento dado empezará a secarse, resquebrajarse, abrirse, hendirse, romperse... usa cualquier palabra que quieras y que implique caida de grandes muros, apertura de puertas, .... pero has de estar preparada para tal magno evento...