No puedes emitir sonidos, no puedes moverte, no puedes correrte.
Intentas agarrar, arañar, apretar, sujetar, romper, morder cualquier cosa, pero no puedes.
Te sientes tan vacía y tan llena a la vez...
A punto de explotar, de estallar en mil pedazos y fundirte con los gritos que nunca pudieron saltar al abismo. Pero...
No hay comentarios:
Publicar un comentario