miércoles, 15 de febrero de 2017

Acariciando los progresos

Llevo mucho tiempo sin escribir, básicamente porque no me salía hacerlo
pero aquí estoy
en una época relativamente calmada de mi vida
no, relativamente no
en una época en la que estoy tranquila y me permito disfrutarlo
no sé, en cierta manera esto me resulta raro porque no estoy viniendo aquí a explotar
sino a, por vez primera, hacerlo con calma
he aprendido mil millones de cosas
he aprendido a quererme, a darme espacio con respecto a mí misma,
con respecto a mis propios demonios y gritos,
he aprendido que viviendo sin ellos sigo siendo yo misma,
y que si algún día concreto están aquí no pasa absolutamente nada,
que puedo elegir,
que tengo control sobre mí misma,
aunque no necesite tenerlo sobre absolutamente todo,
que vivo FELIZ (sí, feliz, estáis leyendo bien; sí, soy yo, sigo siendo eva)
conociéndome
que amar no es 'de débiles', que sentir me hace vulnerable y me ENCANTA serlo,
que quizá sólo tenga que dejar fluir las cosas
porque ya soy totalmente consciente de cuándo estoy conectada conmigo y cuándo no,
de por dónde van los tiros, y por dónde me viene bien que vayan,
que lo que más daño me hizo fue que me estigmatizaseis de la manera en la que lo hicisteis,
porque me condenasteis,
me pusisteis una etiqueta, un diagnóstico (bastante acertado, la verdad),
un trastorno mental que iba a estar ahí para toda la vida,
porque al fin y al cabo no podía curarse,
y eso me sirvió para hundirme aún más en la mierda;
porque si ya me encontraba fatal y me asegurasteis que por mucho que hiciese
y que trabajase y me lo currase,
en un abrir y cerrar de ojos iba a volver a lo mismo sin poder hacer nada al respecto
pues coño
qué iba a hacer yo si no fue reaccionar como lo hice,
si no fue poniéndome ante el acantilado por propia voluntad.
He pasado por muchas fases, por un proceso muy muy muy largo,
varias veces me habéis asegurado que estaba mucho mejor pero cogida con pinzas,
que a la mínima recaería
y recaí porque pensé que era absolutamente necesario hacerlo para estar mejor.
Recaí por orgullo.
Hasta que dije 'qué coño, Eva, lo único que necesitas es a ti,
es estar en lugares en los que no te repitan una y otra vez que eres una enferma,
lo que necesitas es validar tus experiencias, tus sensaciones, tus instintos,
alejarte de este método, de este discurso'.
Una cosa no quita la otra. He conocido a profesionales increíbles, profesionales HUMANOS,
y mantengo que la mejor decisión que tomé en mi vida fue ingresar los meses que estuve,
porque esos meses me salvaron la vida literalmente,
pero ya no me vale el método que proponéis.
Porque ahora me conozco, porque ahora soy consciente, porque ahora puedo elegir.
Y por eso os digo adiós.
Adiós y gracias. Pero adiós.
Me responsabilizo de toda mí, sin vuestra intervención.
Y caeré y resurgiré y aprenderé,
pero sin necesidad de que me señaléis con el dedo.
No sé, estos últimos dos meses ha cambiado hasta mi forma de escribir.
Os quedáis muy pequeños con respecto a todo lo que soy. Y ahora puedo deciros que no desde el conocimiento de primera mano que me ha brindado la experiencia de todos estos años. Estoy redescubriéndome calmada.

4 comentarios:

  1. Tus palabras estan llenas de significado, y llegan el momento adecuado, donde empiezo a conocer la calma.

    ResponderEliminar
  2. El texto es precioso. Pero cuidado con caer en la soberbia de creer que puedes tenerlo controlado todo por tu cuenta. Un beso!

    ResponderEliminar
  3. Acabo de leer tu última entrada en Instagram y ya me he dado cuenta que la advertencia anterior ha llegado muy tarde.

    ResponderEliminar