Me mira a los ojos y entra en coma.
Para qué decirte nada si mis gestos están gritándolo. Y tú sabes escucharlos.
//
Este año he perdido a muchísima muchísima gente que en teoría jamás se iría. A mucha la he echado yo a patadas, consciente o inconscientemente. Y otrxs simplemente se cansaron. Normal, también te lo digo.
Los míos son muy muy pocos, pero lo son, están, existen y no se van.
Llevo años tratando de esquivar el hecho que de que los que decís estar nunca lo hacéis, ni lo más mínimo. Porque gastáis todo el tiempo en eso, en hablar.
Hasta aquí.
Ya no es enfado, es cansancio, es decepción, y es pereza de intentar lo que ni siquiera creo que siga mereciendo la pena.
Mucho amor.
DISASTROUS DEATH, DISASTROUS LIFE. Os acompaño en el festín demoníaco que se os presenta en estas páginas;
jueves, 7 de septiembre de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario