para que me muestren su amor,
no tengo que poner constantes comentarios
diciéndoles cuánto les quiero,
ni tampoco ponerles en mis estados, entradas,
y piel.
Prefiero pasar con ellos ratos de enormes risas,
de enormes tonterías, seriedades,
prefiero vivir de todo con mis amigos,
que padecer esa clase de superficialidad.
Porque, sí, les quiero, pero, no me hace falta
mandarles cartas con corazoncitos para que lo sepan,
prefiero demostrárselo día a día, golpe a golpe, paso a paso.
Disastroüs.
No hay comentarios:
Publicar un comentario