lunes, 22 de agosto de 2016

Conmigo no te confundas, voy de la mano del odio.

Tenía sed y mucho frío.
Ni mantas, ni agua, ni ganas.
Ni alegría, ni desesperación; tan solo mucho dolor.
Dolor, pavor, hervor.
En mi cabeza largos hilos se escapaban poco a poco de la maraña revelando su verdadero color.
Sangraba, pero al menos ya había terminado con el aparente desgarro sin fin. Ya había quitado el sucedáneo de costra formado a base de infecciones y me había permitido saborear el brillo escarlata.
Nunca había experimentado un sentimiento tan puro como éste, tan pleno.
Y me habría encantado no volver a hacerlo, a pesar de que sabía que esto era imposible y así lo aceptaba.
Exterminio, dominio, raciocinio.
Y el mar que de pronto se torna en lo más nimio. O al revés. El mar que surge de lo más nimio. No lo sé. Y tú tampoco.
Un día me invadiste, otro me evadiste, otro me hiciste explotar y luego me convertiste en pura energía, en vendaval.
Pero ahora ya no soy viento. Ahora habito la carne cargada de experiencias de este cuerpo que cicatriza. Ahora levanto poco a poco los andamios que ayudarán a que los huesos suelden.
Ahora soy cada centímetro de mí, cada detalle que registro, cada segundo de frenesí y cada golpe que resisto. Soy mis lágrimas, mis silencios, mis mejillas sonrosadas y mis esperanzas magulladas. Soy yo. Soy humana. Soy efímera. Estoy viva y muerta al mismo tiempo. Cada uno de los aspectos limita al otro.
Jamás podré volver a volver a empezar. Pero sí podré avanzar.
El ritmo de las gotas que se precipitan contra el suelo disminuye, las nubes terminan su asamblea y la vida va mudando su atuendo. Como cada día, como cada hora, como cada minuto y cada segundo.
A veces hay que aceptar sentir el sufrimiento de la muerte de una de nuestras partes más profundas para poder descubrir nuevos horizontes.
Para surcar los mares sin necesidad de naves, llegando hasta el Sol y fundiéndonos con la anaranjada calma que deja reposando en todos los lugares que su luz ha rozado.
Un placer haber coincidido en la existencia.
-M10052016

No hay comentarios:

Publicar un comentario