Me sorprende, que no veas la falta de propósitos de los demás,
y, sí veas extrañeza en ayudar sin pedir nada a cambio.
Tan sólo os puedo prometer, sangre, sudor y lágrimas.
¿Me lo merezco? Que bien.
Nunca tantos tuvieron que agradecer tanto a tan pocos.
¿Sabes? Te odio.
DD.
No hay comentarios:
Publicar un comentario