Otro año más a la lista de vida.
Tan sólo llevo una hora cuarenta y siete minutos
siendo el centro de atención para todos,
(2:02) Ciento veintidos minutos más de vida,
ciento vientidos minutos más sin tenerle,
sin estar a su lado, sin ser querida por quién quiero serlo.
Ahora son las cuatro menos veinte,
y, bueno, como siempre, los sábados, a esta hora,
no quiero dormir.
Qué majo es Gato. Sí, ahora, a las cuatro y media,
sigue siéndolo.
Pues algo bueno puede cambiar a algo malo en un segundo.
Completamente cierto, Carlos.
Tendré que terminar esto luego, que son las diez y veinte, y, tengo algo de sueño.
DISASTROUS DEATH, DISASTROUS LIFE. Os acompaño en el festín demoníaco que se os presenta en estas páginas;
domingo, 29 de mayo de 2011
domingo, 22 de mayo de 2011
Betrayed.
Me entraron ganas de apedrearle,
de pegarle hasta que comprendiese todo.
El simple hecho, al menos, de que,
si no me ha criado porque ha querido irse,
no puede venir ahora a arreglarlo de esta manera.
No puede querer que hagamos todo
lo que no hemos hecho en estos años.
No puede pretender que aprovechemos
este tiempo para compensar el pasado,
porque perderemos el presente.
En serio, me enfurece que me trate como a una niña
de dos años cuando le conviene, y, como a alguien de cuarenta
en otras ocasiones.
Aunque, lo que más me enerva, es que, me toque el cuello.
DD.
de pegarle hasta que comprendiese todo.
El simple hecho, al menos, de que,
si no me ha criado porque ha querido irse,
no puede venir ahora a arreglarlo de esta manera.
No puede querer que hagamos todo
lo que no hemos hecho en estos años.
No puede pretender que aprovechemos
este tiempo para compensar el pasado,
porque perderemos el presente.
En serio, me enfurece que me trate como a una niña
de dos años cuando le conviene, y, como a alguien de cuarenta
en otras ocasiones.
Aunque, lo que más me enerva, es que, me toque el cuello.
DD.
jueves, 19 de mayo de 2011
Cuarenta y cuatro.
Noto un vacío.
Sé que me falta algo, bueno,
me corrijo, me falta alguien.
Sí, he perdido a mucha gente,
pero también he aprendido a superarlo
con cierta rapidez, exceptuando
casos puntuales.
Ahora, ahora no sé qué pasa.
Ayer, mientras me miraba fijamente, sentada en el banco de la calle Mayor,
una de las personas más importantes en mi vida, me dijo que,
entre sus primero temas de conversación con la gente, de todos los días,
estaba mi sonrisa. Hace mucho que no me veía
sonreír así. En ese momento me reí, y, miré al cielo,
estaba gris, tenía una textura, desde mi posición, parecida a la de la lana;
estaba empezando a llover, además.
DD.
Sé que me falta algo, bueno,
me corrijo, me falta alguien.
Sí, he perdido a mucha gente,
pero también he aprendido a superarlo
con cierta rapidez, exceptuando
casos puntuales.
Ahora, ahora no sé qué pasa.
Ayer, mientras me miraba fijamente, sentada en el banco de la calle Mayor,
una de las personas más importantes en mi vida, me dijo que,
entre sus primero temas de conversación con la gente, de todos los días,
estaba mi sonrisa. Hace mucho que no me veía
sonreír así. En ese momento me reí, y, miré al cielo,
estaba gris, tenía una textura, desde mi posición, parecida a la de la lana;
estaba empezando a llover, además.
DD.
domingo, 15 de mayo de 2011
Electric funeral.
Y, no entiendo esa felicidad que me invade al verte,
cuando me saludas, cuando te pregunto sorprendida
que si tienes coche, porque no me lo esperaba,
cuando me respondes que, aunque roto, sí, lo tienes.
Cuando hablamos de nombres raros, de dibujos animados que veíamos
de pequeños, y no tan pequeños, cuando hablamos de palabras graciosas.
Cuando hablamos de viajes, de instrumentos, de tablas,
de fotos, de tu sonrisa, de mi salud.
Cuando, día a día, me doy cuenta de que, me estoy ¿enamorando?
No, suena muy fuerte.
Aunque igual es verdad.
Me emociona el simple hecho de ver tu nombre escrito.
De ver que, al no hablarte yo, a causa de mi vergüenza,
me has hablado tú, con esa expresión tan habitual tuya.
Me entristece el hecho de asomarme al skatepark,
o, al recinto de la biblioteca, y, no encontrarte allí.
Eva García.
cuando me saludas, cuando te pregunto sorprendida
que si tienes coche, porque no me lo esperaba,
cuando me respondes que, aunque roto, sí, lo tienes.
Cuando hablamos de nombres raros, de dibujos animados que veíamos
de pequeños, y no tan pequeños, cuando hablamos de palabras graciosas.
Cuando hablamos de viajes, de instrumentos, de tablas,
de fotos, de tu sonrisa, de mi salud.
Cuando, día a día, me doy cuenta de que, me estoy ¿enamorando?
No, suena muy fuerte.
Aunque igual es verdad.
Me emociona el simple hecho de ver tu nombre escrito.
De ver que, al no hablarte yo, a causa de mi vergüenza,
me has hablado tú, con esa expresión tan habitual tuya.
Me entristece el hecho de asomarme al skatepark,
o, al recinto de la biblioteca, y, no encontrarte allí.
Eva García.
domingo, 8 de mayo de 2011
Expomanga 2011.
Escucha lo que quieres oír.
Dí lo que quieres que oigan.
Siente de forma efervescente.
DD.
Dí lo que quieres que oigan.
Siente de forma efervescente.
DD.
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