No daba crédito.
No podía creer pasarlo tan bien,
hacer tanto en tan poco tiempo.
Observar, conocer, explorar, tantos lugares,
tantas ''personas'', tantos sentimientos en quince días.
Nos sentamos en las bloques de roca,
frente al mar, a escribir, a modelar nuestra historia.
El viento sumió nuestros rostros en la placidez,
aquella brisa transmitía calma, serenidad, sosiego, despreocupación.
Estaba atardeciendo, creo recordar, pero, ya sabes que no
presumo de buena memoria a ''corto'' plazo.
Un año, hace un año de estas vacaciones,
y, lo he recordado cada día, como algo portentoso,
porque, lo merece, Isa.
Disastrous.
No hay comentarios:
Publicar un comentario