Cada mañana me despierto, maldigo al aire por volver a acariciar mi cuerpo vivo, lleno de heridas y cicatrices, y mis impulsos se apoderan de mí durante unos segundos. Deseo meterme, dirigir la mano hacia el interior de mi sujetador y encontrar un chivato. Deseo abrirlo, colocar cuidadosamente su contenido e introducirlo en mi cuerpo. Deseo notar cómo la efervescencia se va apoderando de mí, cómo me inunda. Deseo mirar a mi alrededor y darme cuenta de que tengo decenas de botellas de birra a medio terminar diseminadas por el suelo, y otras tantas de alcohol más cargado. Deseo notar cómo mi cuerpo se va pudriendo por dentro, cómo el elixir me baña y, aunque no distraiga el dolor, me calma hasta que el cóctel de pastillas que acabo de ingerir hacen efecto. Deseo encontrar a alguien desconocido a mi lado maldiciendo que no seas tú, maldiciendo que sigas tan lejos. Deseo mirar el mvl mientras entrecierro los ojos y comprobar que tengo veintisiete llamadas perdidas que por supuesto no devolveré. Deseo imaginar los gritos que saldrían a través del auricular y agobiarme un poco por lo que vaya a pasar cuando llegue dos o tres días después a casa.
Deseo que la culpabilidad comience a presionar mi tráquea y los sentimientos a encharcar mis pulmones. Deseo que la ansiedad aflore, deseo que lo hagan también las tres cajas de ansiolíticos que llevo en la riñonera, encender un cigarro y comenzar a sacar alrededor de noventa pastillas de los blisters. Deseo tomar la birra entre mis dedos, dar el último calo, y, con cuatro o cinco tragos, dar paso a la enorme cantidad de asesinas hacia mi garganta. Deseo ir notando poco a poco cómo el frescor se apodera de mí y mis ojos se van cerrando. Deseo despertar en urgencias, por vez número diez mil, débil, confusa, y sintiéndome absolutamente inútil por no lograrlo jamás por mucho que lo intente varias veces al mes. Deseo que los más de cien días que llevo ingresada en el manicomio se esfumen. Deseo volver a ser yo. Deseo sentirme yo al despertar. Deseo ser puro caos. Deseo ser corrosiva, ser tóxica, ser venenosa. Pero no poder parar de expresar asco, amor y mis distorsiones en ningún momento. DESEO SER YO, JODER.
También deseo saber qué es ser yo, además del TLP hecho persona. O, más bien, no-persona.
DISASTROUS DEATH, DISASTROUS LIFE. Os acompaño en el festín demoníaco que se os presenta en estas páginas;
sábado, 19 de marzo de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario