Game over
DISASTROUS DEATH, DISASTROUS LIFE. Os acompaño en el festín demoníaco que se os presenta en estas páginas;
miércoles, 4 de marzo de 2020
3demarzodehacetres
lunes, 30 de septiembre de 2019
16092019
tengo días, y al encontrarme con ellos
es más jodido cuando hace sol, porque no hay un cielo grisáceo, melancólico y sin apenas luz con el que justificarse ni mimetizarse ni
y sólo duele y ya está, sin lluvias ni huracanes ni tormentas ni
y entonces tengo que resoplar y maldecir y levantarme y darme cuenta de que joder, otra vez de pie, otra vez en marcha
y pongo los ojos en blanco y farfullo pero por dentro respiro y sonrío y
porque, joder, otra vez de pie, otra vez en marcha
09092019
me he ido despedazando a lo largo de los años
había un grito que nunca paraba mientras la piedra que me cubría se iba cayendo
la voz era mía
creo
interna y externa
me había hecho demasiado grande y no podía ni estar, ni estallar, ni salir de ahí
se iba resquebrajando pero muy poco a poco
y joder, jamás he sentido dolor más agudo que el de los fragmentos despegándose de mi piel
de hecho se la llevaban mil veces y dejaban herida llenas de tierra, carne viva
la mitad de mí quemaba y la otra seguía con un peso inmenso
no era una mochila sino un yunque
y por eso nunca podía respirar
cuando caían sin arrancar la piel, ésta era hipersensible
nunca había estado expuesta al mundo
por mucho que acumulase ya mil cicatrices
y todo resultaba demasiado intenso
de la misma manera que sentiría el cuerpo que habita bajo el mármol de la estatua al despertar
todas mis extremidades estaban entumecidas y no podía correr, no sabía... no sabía, joder
y me volvía a dar de bruces con el reflejo
aunque apenas podía reconocer lo que había en él
notaba una mirada triste en el espejo
y a la vez otras mil más en cada esquina
08092019
este texto es de hace cuatro meses, de cuando quedaban tres pa que dejásemos todo y nos fuésemos a vivir viajando en la furgo y currando de camino, de cuando quedaban tres pa por fin salir de
he salido ya mil veces del nido, he pasao por mil casas, pero sé dónde está la mía y dónde se me eriza la piel al volver
y quiero que siga siendo así, quiero seguir volviendo y sintiendo escalofríos, lo que implica no estar
hay que irse pa poder volver
sé y siento que no es el momento para ello, porque ahora me ha tocao embarcarme por fin en el viaje este del autoconocimiento constructivo (porque en el destructivo llevo toda la vida), en el de la soledad disfrutada, pero también sé que de aquí a que me dé cuenta va a volver a ser el momento de nuevo, esta vez el mío y no el nuestro, y palante y parriba que pa eso estamos: //nunca me fijo en la parte alta de los edificios
y a veces me dan vértigo las escaleras del metro
pero me gusta porque cuando tengo un día lúcido al fin los miro y siempre me sorprendo y sonrío
desde los quince años siempre he repetido una y otra y otra vez la frase 'encuentra tu horizonte y hazte trizas por él' (que no sé muy bien dónde leí)
no sé si esto será una decisión maravillosa u horrible
sé que en cualquier caso va a cambiarme muchísimo la vida
no sé si saldrá bien o saldrá mal
pero necesito descubrirlo
va a ser difícil, seguro
adiós al primer sitio que realmente siento como hogar tras haber probado muchos
adiós a casa y comodidad
adiós al refugio
adiós a un curro que me gusta, se me da bien y en el que me siento cómoda
adiós a muros, paredes, cemento y la manta del sofá
y hola a intentar que el resquicio de calma sea el planeta entero
no hay comodín ninguno, es el all in más real de mi vida
siempre había un sitio al que volver si las cosas se torcían o si mi mente mostraba todo lo que lo estaba, aunque no lo sintiese así lo había,
sé que todos los mares que llevo dentro van a desbordarse
y que la parte más niña de mí saldrá y gritará y pataleará una y mil veces
que me enfadaré
he hecho mil millones de cosas que al final me han hecho considerarme alguien muy muy valiente
pero esto es el mayor paso
tengo muchísimo miedo y muchísimas ganas
salga como salga creo que al menos todo ha merecido la pena por la ilusión que ha generado en mí y que hace años que no conocía
hay días que el miedo eclipsa las ganas y hay otros en los que me da todo exactamente igual y sólo deseo que la piscina esté llena ya para tirarme de cabeza
quedan tres meses (ahora dos)
miro mis resistencias, mis reticencias, y trato de aprender de ellas aunque nunca lo consiga
respirar aquí me envenena
madrid me mata
me encanta
me adormece
SOY MUCHÍSIMO MÁS QUE ESTO
y sé que no queda otra que dejarlo todo para volver a salir
necesito renacer de nuevo, lejos
lo hice aquí, hace dos años
y volví poco a poco al letargo
y quiero hacer algo antes de que sea demasiado tarde y el traje gris se haya convertido en mi piel
no sé qué quiero
ni qué querré en veinte años
ni si me arrepentiré o esta decisión imposibilitará parte de mi futuro
pero sé que si no salgo de aquí quizá ese mañana no exista
sé que es ahora o nunca
que es mi momento
y que no voy a estar más preparada que en este instante
pero QUÉ NERVIOSSSSSS (la gente que me conoce sabe de sobra con qué tonillo hay que leer esto)
así que, cambiándolo un pelín,
voy de camino a hacerme trizas, pero EN mi horizonte
25082019
hay días en los que rezo pa que el yo que he sido durante la mayoría de mi vida no despierte
el yo ese de qué más dan ocho que ochenta
en todos los sentidos
el yo de los gritos, los gramos, las contradicciones, las risas ensordecedoras y desesperantes
el yo de los cajeros, de no tener condones pero qué coño importa doce veces por noche,
el yo de las pastillas infinitas y el de la archiconocida, aplaudida y legendaria pota,
el yo de 'ni lo dejo mañana ni pasao, lo vamos mirando', el yo de los hospitales y del archivador lleno de informes psiquiátricos
el yo que vivía de noche y de día y de todo porque jamás dormía, hasta que no podía salir de la cama en tres semanas,
el yo de 'sólo escribo al borde del suicidio' que jamás paraba de escribir porque
el yo de la eterna culpabilidad que actuaba pasase lo que pasase
el yo de la mirada triste perpetua
el yo de las quemaduras y mil moratones permanentes
también el yo de la mañana siguiente, ese del que nadie habla
el yo de la desesperación que no te deja respirar
el yo de la rabia inmensa que impulsa al bucle
el yo de las emociones tan tan tan intensas que son imposibles de gestionar, expresar, comunicar, sobrevivir, sobrellevar
otros en los que las plegarias son pa que no se le suelten las cadenas porque noto cómo me mira, expectante
y otros, los lúcidos o todo lo contrario, en los que me doy cuenta de que está totalmente despierto y no hay cadena ninguna
porque es el mismo yo
el único
aún me cuesta percibirlo así a ratos
es el mismo puto yo de todos los días de mi vida
y el mismo que va a ser
el yo que por primera vez puede convivir en este cuerpo que también es él sin destruirlo
es el mismo yo, y ahora, tras dos años desde el coma, puedo aceptar de verdad, con todo lo que conlleva, que deseo seguir viva y que lo que implica ser el mismo yo
es que ahora me tengo que comer todas y cada una de las horas con ganas de y eligiendo no hacer
hay días buenos
y otros como hoy en los que a la que me despitase ya estaría pillando una garrafa de diez litros de alcohol, cuatro gramos y ancha es castilla
y ELIJO
no elijo por el 'oh, eva, es lo mejor para ti', ni porque me falten ganas, porque a veces ardo por dentro, JODER
elijo porque sé que mañana, después de absolutamente todo lo que he pasao y lo que ahora he conseguido, si lo hiciese iba a tener que matarme ya, sé que el siguiente intento será el último, el permanente, y qué pereza
con lo mal que me viene ahora
con todos los VIAJES que me quedan, las tostadas con tomate, las piezas, los libros, los dramas, los momentos de odiar a la gata por pesá, las risas hasta el llanto, todas las veces de cagarme en cristo porque la lavadora terminó hace dos horas y ahora la ropa huele raro, todas la veces de respirar súper súper hondo frente al mar, todos los textos de mierda, que el boli vuelva a pintar, todos los primeros sorbos de café según acabas de echarle el hielo, los audios de nueve minutos, las ganas de matar que me dan en el puto metro, los días que volveré a no poder salir de la cama, con los diez libros que podría escribir pero aún no, todas las veces de escaparme corriendo del curro pa fumarme un piti y encontrarme con una sonrisa por el camino, todos los ojos en los que me pierdo y las palabras que detesto, con todos los días de silencio y los de no callarme ni debajo del agua y con todo el resto de infinitas cosas que me quedan
qué dices, qué va qué va, déjate
es un yo despierto y consciente
es un yo tran qui lo (a ratos, a muchos ratos)
por muy duro que sea, pueda y vaya a ser
16072019
Es tremendamente fácil dejarse ser con todo lo conocido ya. Tremendamente fácil convencerse del caos y de la 'verdadera naturaleza' que no es más que destrucción y un dolor tan profundo que no parece ser posible gestionar.
Que no es más que la huida del verdadero tú.
Da mucho miedo atreverse a hacer algo por una misma, a hacerlo de verdad, dejar a un lado la sarta de mentiras interiorizadas y admitir que quizá lo que pasa es que el acojone es real.
Si no hay valor para tirarse pero tampoco lo hay a dar pasos, ¿qué queda? ¿eterno limbo?
Nada se soluciona huyendo.
Primero hay que poder soportarse la mirada en el espejo.
Nunca he tomado decisión más dura que la de querer quererme, que la de querer vivir (ya se sabe, vivir y no sobrevivir, lo de siempre), aunque la mitad de los días falle y vuelva a fallar, aunque se me olvide el objetivo, aunque desee renegar.
Nunca nada más difícil que distinguir de verdad entre lo que quiero (en consonancia con mi decisión) y lo que creo querer pero en realidad sólo me apetece, y anteponer lo primero.
Nunca nada más difícil que elegirme, y elegir un camino que va a exigir un esfuerzo titánico cada día del resto de mi vida, un camino que no da descanso, y del que surgen palazos a cada paso
nunca nada más difícil que el día en el que decidí que vaya mierda, pero que tenía que decidir entre mí y ser una 'enferma' toda la vida justificándome con ello. La responsabilidad real pasaba a ser mía por completo, de la única yo existente, más allá de 'un yo, otro yo' y todas las partes discordantes.
Soy yo y soy una. Con mil facetas, pero una. No controlo todo pero sí puedo elegir y esforzarme aunque haya días en los que me encantaría no querer hacerlo, aunque siga arrancándome las uñas de la ansiedad, aunque llore y grite y vuelva a llorar, aunque haya días que no y sólo no, aunque haya días, muchos, en los que no pueda salir de la cama, aunque vuelva patrás una y otra vez
Toa la vida entre mierda para ahora elegirla por propia voluntad? Eso parece
Y si puedo llegar a...
25052019
cada vez con menos frecuencia, cada x tiempo me paro a pensar y me acuerdo de todo;
(fragmento omitido)
me paro y digo "hostia, si eso también soy yo"
y no sé, es una sensación rarísima
sé que está en lo más profundo de mí y de mi mente
y joder, me alegro muchísimo de que ahora no tenga un papel principal en mi vida pero
no quiero olvidarlo (que se me entienda, no creo que vaya a hacerlo jamás pero no quiero desechar todo eso de ninguna manera)
en realidad no sé si lo que no quiero es olvidarlo o que lo olviden
tengo la sensación de que, aunque casi esté olvidado por el exterior, si lo hacen del todo no lo olvidan sino que ME olvidan
es como que necesito que aunque no esté presente sí lo esté y no deje de estarlo, la eterna reticencia y resistencia
tengo la sensación de que sin ello no valgo la pena a nivel humano, no tengo valía
no soy fuerte, no soy "interesante", no soy "distinta"
es un poco la mezcla entre mi eterno miedo al abandono y el concepto este de la no-persona que siempre tuve y cuyas consecuencias sobre mí tanto me costó entender
es lo de siempre, sin eso no soy válida, sin eso no soy.
cuando comencé el tratamiento fue lo que más tuve que trabajar y una de mil cosas que dejé sin resolver , decía constantemente 'pero sin esto no soy yo!!! qué seré, gris? no quiero ser gris!!! quiero seguir con mi intensidad porque SOY INTENSIDAD'
y creo que mi mente tiene la necesidad de sacarlo a flote cada x para que yo termine escribiendo estas cuestiones y así "me asegure" de que nada de lo que siempre necesité pero nunca quise ocurre
el último texto que publiqué fue exactamente acerca de lo mismo
ya sólo una vez al mes
el ansia del reconocimiento, de la aprobación, del etccccétera que al mismo tiempo me repugna
pd: no quiero adelantarme a los acontecimientos pero hace diez días
lunes, 13 de agosto de 2018
si consigues integrarte que no sospeche nadie
cómo
cómo te escribo, te describo
que no hay gris
ni azul, ni morado, ni blanco algunos días
cómo
cómo te cuento que realmente no lo sé
no sé la respuesta cuando me preguntas
creo saberla, pero hay otras mil
que también podrían ser válidas
por qué no habrían de serlo
si yo las califico como tal,
quién me califica a mí?
y en base a qué?
yo? realidad o crueldad?
yo no soy respuesta
pero tampoco creo llegar a pregunta
soy pregunta?
me pregunto si soy pregunta
me pregunto no qué soy sino si soy
CADA UNO TIENE SUS FANTASMAS
pero y si el mío es que se vayan?
que vuelvan
que mueran sin mí
o peor aún,
que vivan sin mí
idealizo ser pregunta?
o idealizo ser?
tacho todo y soy el arma?
no lo sé no lo sé NO LO SÉ
soy mis voces? o mis voces son yo?
en días como hoy las hago mías
en otros me siento sucia
y en otros lo soy, o lo estoy
porque me cuesta seis vidas
y media
no salgo a la calle, ahora me da miedo
me da miedo salir y comprobar que no soy
una vez más
necesito sonidos que no provengan de mi cabeza
que salgan por bocas, narices, ojeras
necesito choques, metales, cristales
me da miedo ver que no hay
ni dentro ni fuera
cada vez duermo menos y me falta más
a ratos ni siquiera
sé que la angustia jamás se irá
quizá sea bueno
no estaré sola
aunque sea la sensación casi permanente en mi mente
hay días que sí
y dudo si llegué a ser
o necesité creerlo
aferrarme a ello
como a cada elemento que ha pasado junto a mí
no dudo de la pureza, sin embargo
no sé nada y todo está lejos
difuso, confuso
no recuerdo nada del antes excepto las sensaciones
la desesperación constante
el histrionismo
y el no callar cuando sólo necesitaba silencio
la bruma y los gritos, la lluvia, persianas bajadas
abrirlas creyendo que eso lo cambiaría todo
que el aire entraría y conseguiría deshacer el nudo
tirar el muro
abrir una brecha que parase el desgarro
por supuesto no era así
bajaba al amanecer y respiraba el frío, muy muy limpio
pero desde luego eso no cambiaba nada
más que un par de segundos del ahora de entonces
cerraba los ojos y se me erizaba la piel
al pensar que quizá ese fuera el día de celebrar estar viva,
pero jamás lo fue
hasta que morí y lo fueron todos, absolutamente
ahora qué?
16072018
Por qué no dejo de existir
La ansiedad vuelve como tras cada amanecer
Y con ella el llanto
No puedo más
Necesito que desde allí me digas que va a pasar también, ocurra lo que ocurra
Que vas a volver
Que no estoy sola aunque cada día sea más real
Más certero
Más como antes
Ahora mismo me tiraría
Pero cuánto ruido, no?
No, innecesario
Para qué
Si termina muero pero si no también
A nadie le importa
A quien sí está muy lejos
Y a los demás más aún emocionalmente
Para qué
Aguijón, caricia y marea
Sólo quiero un abrazo
Y me lo das con seis minutos
Pero siento tanto frío que no dejo de temblar
De verdad que no quiero que pase tanto tiempo
Hay más cariño allí que aquí
Qué hago aquí
Necesito irme ya
Todo el mundo le admira pero nadie sabe quién es, quiénes somos
Ahora siento colores pero las lágrimas abordan el primer plano
Oye, vete ya, quédate allí
Necesitas no volver, lo sabes
Necesitas cerrar con esto
NECESITO QUE ME ESCUCHES
que sientas esto
que te corroa y te inunde y te ahogue
y no sepas cómo seguir viviendo con ello
tampoco sin ello
pero no quiero que lo hagas
necesito
no sé qué necesito
quiero saberlo?
quizá me gustaría
quizá lo sé
estoy segura
madrid me mata
y todo lo que hay dentro más
ansío respirar
sé que hay amor
desde lejos y algo más cerca
menos mal
sin ello igual me encontraría brotando
pero sigo parpadeando, oliendo, envejeciendo y aprendiendo
pa algo valdrá
o no
13072018
aferrándome a mirar arriba y que no se me caiga el mundo
pero no siempre me vale
de hecho cada vez menos
siempre hay alguien vigilando
siempre hay partes de mi mente traicionando
y llorando y gritando y llorando y volviendo a gritar
pero gritar sin voz, no quiero despertar
no solamente me veo sino que además me ven
me preocupan cosas cuya existencia ni conozco
y cada vez menos gente pero no
hay días que incluso parece no doler
como siempre, aguijón, caricia y marea
lo que veis, lo que creéis ver, y lo que no existe
mejor que parezca que no hay hilo conductor a ver si va a acabar en mi cuello
pero no, pa qué
no hay andadas a las que volver
quiero ilusión, quiero energía, quiero confianza, compañía,
volver a ponerme en marcha, joderrrr
cada día me aplano más y es insoportable
además con el peso de la ansiedad creciente voy aplastando y aplanando a quien comparte conmigo
llamamiento
sin saber a quién
pero sí a qué
al crecimiento
pero yo quién
27042018
el qué
quién
hay algo dentro?
sé que ahí fuera no
un par de atisbos de luz
y mil abismos que duermen pero vuelven
mi mente grita y yo ya no conozco su idioma
15042018
hoy, por fin, asumo que estoy viva
pero, y ahora qué?
volvemos a las mismas dudas, al malestar?
cambio las preguntas por unas mucho más trascendentales, más irresolubles
pero me vienen grandes y me quedo vacía
o quizás hayan desaparecido
ni siquiera sé ya cómo escribir
llevo media vida abriendo puertas a duras penas
y ahora aquí, en medio de la nada, las añoro
añoro que hubiese algo
añoro un vacío repleto de dolor
porque ahora ya no hay nada
mi revolución de octubre vuelve a ser empezar a llorar
como cada ciclo
soy?
no sé si soy
no sé siquiera si quiero ser
sí vivir
pero ser?
ser qué?
siempre quise calma pero ahora está todo desierto
un terreno tan plano que la fatiga ni termina ni existe
21032018
Hace un año que volví a la vida.
Empecé pero regresé.
Renací pero no olvidé.
Dudé pero seguí.
Respiré pero sentí.
Sentí pero viví, viví pero sentí.
(Esto siempre ha sido inimaginable para mí, el hecho de que mis propias emociones no traten de cortar mi vida sino que además la hagan brotar)
03032018
Hoy hace un año que morí. Que mientras mi cuerpo se caía por el barranco y se agarraba al borde por el meñique, mi alma se tiraba de cabeza. Se estampaba y desfiguraba lo justo como para reencajarse, reinventarse. Como para verse de nuevo, lejos de síncopes, cristales, mareas, aguijones o neblinas.
Recuerdo poco de esos días, y casi todo son sensaciones.
La soga, el filo, el incesante traqueteo, el filo de nuevo, el silencio, el frío, la vergüenza. Dentro de las explosiones diarias tenía un pequeño rincón de seguridad dentro de mí, la calma que me proporcionaba saber que contaba con un comodín, el botín, cientos de pastillas acumuladas a lo largo de meses de duro trabajo. No tenía un objetivo planificado, simplemente me gustaba poder mirar al neceser azul con total complicidad. Traté de deshacerme del peligro miles de veces, pero fui incapaz por la sensación de impotencia y vulnerabilidad que esto me producía, por concebirlo como una rendición ante el mundo. Era mi lucha personal de orgullo contra la vida y el cambio hacia la salud mental. Mi lucha personal contra 'no perderme'.
Era mi pequeño lugar de control.
Siempre he ansiado control.
Control, control, control.
Control sobre absolutamente todo. Porque jamás lo tuve.
Y de pronto éste, la ilusión de tenerlo, se fue al traste. Me indigné. Me frustré. Me quemé. Rabié, lloré, grité. Ni siquiera había forma humana de expresar lo que tenía dentro. Tras TODO el esfuerzo, el "avance" (claro que hubo avance y cambio, pero no hacia donde necesitaba, y lo sabía, sabía que era un enorme espejismo) lo había perdido de nuevo. Joder. Esto no. Otra vez no. NO.
Y abismo.
Es curioso porque mi número preferido siempre ha sido el tres, pero los días más duros de mi vida tienden a caer en esa fecha ¿es la vida, es la nada, es mi mente?, ¿control? ¿vendavales?
Simples datos.
(...)
18 días para mi despertar.
21012018
Por primera vez en semanas voy andando por la calle sin prisa ninguna,
tengo sitios a los que llegar pero ya lo haré,
de momento me concentro en no tener que concentrarme
sólo en respirar y sentir el sol en la cara mientras avanzo lentamente
ahora mismo soy calma
me percibo muy ligera
no hago ningún tipo de esfuerzo, ni el más mínimo, pero no me detengo
no hay preocupaciones
sólo un par de asuntos que ya me encargaré de mirar
cuando quiera
no hay deber
sólo tú consigues esto
el fuego de dentro se aviva contigo
porque eres viento
el viento del vacío
a tu lado nunca hace frío
es imposible que lo haga cuando miro a los ojos que logran asomar entre el colorido gorro y la braga llena de pequeñas lunas
a los ojos que compartimos
como los mecanismos, inquietudes, actitud y aptitudes,
compartimos visión
compartimos una increíble y purísima energía
y un amor tan real que jamás podré llegar a percibir en su totalidad
compartimos los silencios más bonitos que podría imaginar
los silencios más plenos sin necesidad ninguna de serlo
somos muy niños y muy ancianos (muy payasos también)
lo poco que tengo es amor y,
padre, haces que éste crezca más cada día
miércoles, 7 de febrero de 2018
Recuerdo aquella conversación en la que me dijiste 'joder Eva, quiero sentir que no hay vuelta atrás tampoco para ti, que hemos puesto todo en esto, que si ahora no estoy se te cae la vida encima también, que es recíproco', y te dije que era así, porque lo es.
Lo es siempre y cuando no me necesites serena y fuerte. Como ahora. Siempre que no necesites que saque toda la artillería. Como ahora.
Porque en tal caso, tras todo lo vivido, y más que nada, con este amor tan puro dentro, soy firme, irrompible, inoxidable, invencible. No me tiembla el pulso. Sé que necesitamos que así sea y éste ni se plantea hacerlo.
Toda la intensidad que llevo dentro ha montado un comando organizado para susurrarte a través del aire que estamos aquí. Que seguimos vivos y pateando.
Que lo sagrao es sagrao, aquí, en Sudán o en Egipto.
Que contigo, donde sea, como sea.
Mi amor, por y para siempre.
Donde sea, como sea, contigo.
Sé que aunque no puedas leerlo lo sientes, lo sabes, lo escuchas dentro de ti.
Todxs estamos contigo.
Me siento allí, a tu lado, dándote la mano y acariciándote el pelo.
//
Teletransportándome a ninguna parte.
Hasta la muerte quiero conservarte
martes, 24 de octubre de 2017
Ma moon
La luna también se enfada, también grita.
De hecho, no podéis imaginar con qué energía lo hace.
La luna sufre, llora, odia,
la luna tiene depresión pero trata de luchar, la luna la caga, se siente culpable, la luna se enrabieta y estudió la carrera de matemáticas sólo por gusto.
La luna es irascible y hay que aprender a captarla, la luna tiene mal humor pero es de risa fácil.
La luna es indecisa pero quiere sin reservas, la luna se cree vacía pero rebosa flores y espirales.
La luna es la hermana mayor de una familia que fue tan pobre como enorme, la luna es de barrio, y suda y sangra cada una de las mil cosas que lleva a cabo.
La luna no se conforma y te suelta un cate si así lo considera, la luna no conoce el achante (pero sí el aguante) ni una forma en la que no le resulte casi imposible abrirse de verdad.
La luna lo hace por los ojos, por los gestos.
La luna ha resistido lo indecible, la luna se quedó con dos hijos a las bravas y lo ha hecho todo lo mejor que ha sabido.
La luna es ácida y agridulce aunque parezca amarga, la luna es una guerrera pero no necesita espada.
Y, entre otras mil cosas, la luna me ha dado la vida.
lunes, 23 de octubre de 2017
Nunca me he sentido tan yo como en este momento de mi vida.
Me valen mierda vuestros discursos en pro de la droga habiendo vivido rodeados de florecillas y fumao cuatro porros.
Me vale mierda vuestra mirada de sorpresa y de 'tampoco será pa tanto, molo mucho más que tú porque me drogo'. Decidme eso cuando la hayáis mirado tanto a los ojos que los conozcáis al milímetro pero no podáis dejar de hacerlo. Demasiados años ya.
Desde que no consumo soy la versión más bonita de mí, quizá también la más aburrida pero la más feliz que conozco y ha existido hasta ahora.
La más auténtica, natural, sincera, respetuosa, y coherente.
A mis veinte estoy demasiado golpeada ya, y por un vez estoy siendo consecuente y no apaleándome yo también.
No sabéis lo que han andado estos pies ya, ni la cantidad de veces que se han tirado por el acantilado, tratando de volar pero deseando secretamente estamparse contra las piedras y convertirse en un amasijo de carne y sangre que iría desapareciendo con el mar.
Pero de pronto, cuando estaba a puntito de hacerlo, renací.
Y la vida de dentro de mí también.
jueves, 7 de septiembre de 2017
Me mira a los ojos y entra en coma.
Para qué decirte nada si mis gestos están gritándolo. Y tú sabes escucharlos.
//
Este año he perdido a muchísima muchísima gente que en teoría jamás se iría. A mucha la he echado yo a patadas, consciente o inconscientemente. Y otrxs simplemente se cansaron. Normal, también te lo digo.
Los míos son muy muy pocos, pero lo son, están, existen y no se van.
Llevo años tratando de esquivar el hecho que de que los que decís estar nunca lo hacéis, ni lo más mínimo. Porque gastáis todo el tiempo en eso, en hablar.
Hasta aquí.
Ya no es enfado, es cansancio, es decepción, y es pereza de intentar lo que ni siquiera creo que siga mereciendo la pena.
Mucho amor.
Sé lo sencillo que es pensar que no hay nadie contigo, que nadie está pa ti, lo sencillo que es dejarse inundar por esa soledad tan absoluta y dolorosa, pero ahora, desde aquí, pienso que cuando yo lo hacía y aún ahora a veces vuelvo a ello, sólo lo hacía por falta de valor, por limitarme y asegurarme de que nunca saldría realmente de la mierda, de que siempre sería la eterna sufridora, y que todo atisbo de esperanza lo era en falso. Dentro de lo complicada que era la situación, también y de forma simultánea era enormemente fácil quedarme ahí, (además se me daba muy muy bien) y no admitir todo lo que afectaban mi sufrimiento y actos a la poca gente real que había y que en parte dejó de haber por este comportamiento de negación y reclusión sólo lo perpetuaba.
Si te duele me duele, y si me duele te duele, aunque obviamente de distinta manera; puedes tratar de camuflarlo o engañarte, quitarle importancia o sentir pena por ti mismx, pero eso no cambia el dolor.
martes, 22 de agosto de 2017
Ayer volví a tomar el boli, que como de costumbre no pintaba bien, sin miedo ninguno. Llevaba meses sin hacerlo así, sin que la determinación superase con creces al temor de haberme marchitado.
Rebusqué entre los cuadernos aquél que alberga las experiencias que me gustaría publicar en forma de libro, rebusqué entre mis emociones aquellas que llevaban tiempo escondidas, escondidas pero siempre ahí, y me sumergí.
Esbocé unas frases y caí, como si de pronto fuese una bomba nuclear detonada a ras de suelo, al transportarme al momento de todas las fotografías que acababa de ver.
Al ir al sufrimiento de todxs aquellxs que lo vivieron todo, que lo hicieron incluso cuando yo estaba sedada y dormida, alucinando, con los pulmones atestados de infecciones y sin ser capaz de respirar sin tubos.
Que no se fueron ni cuando las apariencias no importaban.
Al ir al momento en el que me desperté y mi hermano me dijo '¿sabes qué día es, sabes cuánto tiempo ha pasado?' con una suavidad que no era capaz de eclipsar el cansancio, el peso del dolor y la incertidumbre de aquellas semanas que aunque para mí no transcurrían, sí para él.
Al ir al egoísmo que vislumbré cuando al fin fui capaz de articular palabras.
No sé.
Me derrumbé y descubrí algo cuya ausencia venía angustiándome desde hace varias semanas.
Y vengo a compartirlo porque estoy muy muy contenta; el vacío sigue aquí.
Ya no me llena del todo, puesto que hay millones de cosas que lo hacen junto a él, pero ¡sigue aquí! ¡SIGO AQUÍ!
'Mi padre fue una de esas personas con las que habría querido grabar todas las conversaciones que tuvimos para que nunca se perdiesen, para que su mente no cayese en el olvido debido a la ineptitud. Pero jamás lo hice. Porque pensaba que el deber interno de transmitir su sabiduría y sus millones de dudas sería una de las razones que me impulsarían hacia la vida, la vida real, más allá de la supervivencia. Ya no tendré posibilidad de hacerlo, y, a través de este pequeño escrito os contaré por qué. Espero que podáis poneros en mi piel sin tener ganas de arrancárosla. 'Bienvenidos al festín demoníaco que se os presenta en estas páginas.''
Esta es la introducción de mi libro,de 2016. Y ahora voy a añadir unas cosas más.
Mi padre es de colores. De muchos colores.
De tantos que ni el ojo humano ni el mental pueden llegar a percibirlos todos, a separarlos, a comprenderlos, a distinguir cada uno de sus matices.
En este sentido, me siento una privilegiada. Porque al crecer con y sin él, mi mente ha podido sentirle y nutrirse. Experimentar cómo se te encoge el cuerpo cuando te habla del fuego, de las palabras de los árboles, de la postura de las aves, y de cómo sale corriendo de él mismo y se da de bruces consigo. Ha podido sentir el calor de sus ojos, la sinceridad, la inocencia, el fluir de la madera que lleva en ellos. Sus grietas, su escondite, y su grito silencioso a los vacíos y las plenitudes. Sus incesantes intentos y los infinitos caminos. Cómo no cansarse nunca de devorar libros aunque la nevera esté desierta.
Cómo sufrir y lejos de salir airoso, tras la infranqueable resistencia, aprender.
He podido experimentar el agachar la cabeza o alzarla y dejar que el orgullo nos domine a los dos en nuestros enfados, para luego volver y escuchar, explicar.
'No seré yo quien trate de ejercer una autoridad sobre ti cuando yo rechazo cualquiera que traten de imponerme.'
No sé, mi padre es muy él. Y no podría ser más feliz de que crezcamos y caminemos, juntos pero lejos, separados pero cerca.
Con el eterno percibir del testigo que sabe cuándo formar parte.
Me he ido por las ramas, pero quizá esta sea mi manera de trepar a lo alto para tomar algo de oxígeno.
Le siento.
jueves, 25 de mayo de 2017
Estoy bien.
He empezado de nuevo mi vida, pero esta vez lo he hecho de manera funcional.
He empezado de nuevo, pero con la furia y la intensidad de siempre. Con la conciencia a la par.
Con muchísimo más color que nunca.
Soy vida, no quiero tirar eso a la basura porque me encanta sentir, me encanta salir de aquí, me encanta gritar, reírme 24/7, me encanta no parar hasta estar molida y un poco más. Me encanta ser una payasa, ser la de las guindas del pastel, evolución pura. Me encanta todo lo que sé pero más aún lo que no. Me encanta no quedarme quieta y explorar cada milímetro. Me encanta mirarme los dientes en toda superficie posible, no dejar de tocarme el pelo, dibujarme entera y todo lo que aún no he aprendido de mí.
Me encanta sentir ese calor cuando estoy conmigo. Me encanta no dejar de crear. Me encanta redescubrirme una y otra y otra vez.
Estoy tranquila, estoy haciendo aquello que siempre he deseado; darme cuenta de que soy capaz de pequeñas cosas que me parecían inviables, como por ejemplo llevar una rutina.
Me encanta ser tan tan tan fuerte, mental y físicamente.
No estoy en un momento de discutir, ni de labores mentales o interpersonales enormemente profundas.
No es que no me importeis, ni que no reconozca mis propios errores o trate de negarlos.
Es que no puedo embarcarme en eso ahora.
Te quiero, te quiero mucho, y comprendo el dolor que te he provocado. Pero ahora no puedo calmarlo, sino pensar en que quizá ya no quieras que lo haga.
Conocéis mi orgullo, y estamos echando un pulso tremendo.
Estoy yendo muy poquito a poco con lo de solucionar y cerrar las cosas con vosotrxs.
Siento si no respondo, si no estoy.
Pero, eso, voy poquito a poco.
Mucho amor y escupitajos.