lunes, 22 de diciembre de 2014

Mis oídos no van a deleitarse otra vez con la melodía de tu risa, ni mis ojos se recrearán en las arrugas que marcan tu cara al sonreír.
Mis manos no rodearán tus hombros ni sostendrán las tuyas nunca más. Ni podrán recorrerte, surcarte.
No saldrá de mi boca otra frase sin sentido aparente de las que marcan un antes y un después.
Mi nariz me sumirá en tu olor, en ti, pero no podrá reconstruirlo cuando el tiempo pase y empape con su esencia tu chaqueta.
Día a día dolerá, y, llegará uno en el que no sea capaz de recordar el sonido de tu voz, de reconstruir, pieza a pieza, el mecanismo de cada uno de tus movimientos, en el que tus rasgos empiecen a difuminarse, en el que tus palabras empiecen a perderse por los laberintos de mi memoria.
Sé que resististe, y, que, en el momento en el que no pudiste hacerlo más, tu resistencia pasó a estar en mis manos, el darte la vida otra vez. El ayudar a que completases la metamorfosis, para, ahora, ser recuerdo.
Por ello te digo, amigx, hermanx, que no seré capaz de mantener cada detalle que me recorría como una corriente eléctrica dentro de mi cabeza, que, poco a poco, pequeñas briznas de ti, esos pequeños detalles que te han conformado, escaparán. Pero, lo que nunca me abandonará, jamás, será la inmensa e intensa gama de sentimientos que hiciste nacer frente a mi abismo.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Le das otra calada, entre escalofríos.
La melodía de las gotas chocando contra ese camino que has recorrido una y mil veces tranquiliza tu cerebro.
Le permite unos instantes de silencio.
Respiras. Huele a humedad, a frío, casi a invierno.
Otra noche en la que observas cómo el tiempo se te ha escapado. Se ha roto entre tus manos y sus fragmentos te han dejado sangrando, ahí tirada.
Tus huesos tiemblan, tus ojos gritan dentro de su tristeza habitual, y, en contraste, tu boca no es capaz de emitir sonidos. Ni uno solo.
Tu voz está completamente desgarrada, y tú muy cansada, pero, sigues sin ser capaz de dormir.
Hay algo en ti que te lo impide.
No hay una sola luz a tu alrededor, es por eso que te sientes cómoda; no se te ve.
Tus pestañas acarician el frío que te hace sentir viva. Que te hace sentir muerta.
Pero que, al fin y al cabo, te hace sentir.
Desenredas las ideas, las palabras entre tus dedos, haciendo especial énfasis en los silencios de tus monstruos.
Esos silencios son los que más asustan, ya que te permiten distinguir tu pensamiento, y, darte de bruces con él.
Estar frente a frente, mano a mano, en medio de un océano de ignorancia, colores y cenizas.
Un océano de recuerdos, de vidas pasadas, experiencias mutiladas, y realidades enterradas bajo enormes bloques de miedo a la nitidez.
Corrientes de verdades que te sacuden, te balancean, y explotan en tu cara.
Sólo eres una marioneta bajo los brazos del mundo que finge acogerte, sobre la tierra de la que en breve formarás parte.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Otra noche en la que resucitas, en compañía de las frías y certeras agujas del reloj, que se hunden, una y otra vez, sobre tu supuesta integridad.
La habitual melodía del cristal de las botellas fracturándose, risas, mecheros, delirios, tímidas gotas de sangre a las que nadie da importancia, la fragancia del vicio y del vacío emocional sumergen a tu mente en la verdad, en la falta de límites de la que habitualmente huimos. Pero, nunca más. Huir jamás.

Otro amanecer en el que mueres.
Golpe tras golpe, día tras día, has perdido todo el sentido que creías tener.
Tus manos llevan a cabo el baile de cada mañana; tu lengua disfruta de la textura que tan bien conoce ya; tus dedos buscan el lugar, encajan la piedra, tus pulmones saborean tu silencio, tu soledad, y tus distorsiones.
Tus ojeras están abriéndose paso a una velocidad alarmante, tus ojos han dejado de esconder su tristeza, su belleza, su cansancio, y, tu sonrisa, en su cada vez mayor deterioro, sigue transmitiendo la misma fuerza, aún a merced de unas garras de las que no te planteas escapar.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Resiste

Resiste.
Por quien no consiguió hacerlo.
Por aquellos a los que se lo impidieron.
Por los que se rindieron.
Por los que murieron luchando.
Saca las fuerzas aunque no las tengas, y compártelas.
Llévaselas en la palma de la mano, en la forma de moverte, y, ante todo, en los ojos.
Permite que se bañe en ellas. Que se sumerja en la esencia y la capte. Que invada sus pulmones, sus entrañas.
Que aquello que se abra paso a través de su cabeza sean las ganas y no las balas.
Pero, pase lo que pase, resiste.

viernes, 31 de octubre de 2014

Cuando te parten en dos,

Conoces a una persona.
Sus manías, engranajes, pensamientos y detalles.
El brillo de su mirada. Aquello que consigue nublarlo.
Conoces cada ápice de su piel y de su conducta.
Llegas a un nivel tal de confianza que te replanteas tus principios.
Aquello que creías saber de ti se va al traste. Porque ha roto cada esquema en el que basabas tu comportamiento, en el que basabas tu persona.
Y eso es justo lo que te crees que te duele.
Entonces, te vas.
Y ahí te das cuenta de lo que te duele de verdad.
Después, poco a poco, e inconscientemente, vas idealizando a esa persona.
No porque hayas olvidado aquello que te daba ganas de apuñalar su cabeza, sus ojos tan achinados que no le permiten ver cuando se ríe, ni la estructura de los hombros en los que más veces te has apoyado cuando caías. No porque hayas olvidado que las miradas lo decían (y dicen) todo, ni que fue una de las primeras personas ante las que descargaste con toda su bravura tus habituales ataques de ansiedad, ni la forma en la que cuando os unís, creáis un vendaval. Sois una masa de energía que no deja indiferente.
No porque hayas dejado de saber lo que pasa por su mente a cada instante, ni porque haya dejado de saberlo ella.
No porque hayas dejado de quedarte sin respiración cada vez que vais a veros.
Sino porque el no basar tu día a día en esos pequeños gestos va haciendo que tu cerebro te traicione, te destripe, y te pudra por dentro aún más.

Es curioso cómo he conseguido dar forma una porción de esta rabia en la que estoy nadando para transformarla así en estas palabras que sólo me han hecho tener más ganas de verte.
Así que espero que el bus no tarde.

domingo, 26 de octubre de 2014

Real de por vida, (it never gets easier)

No. No va a volverse más fácil.
No vas a dejar de querer estampar el despertador, no vas a dejar de temblar por el frío tras pasar la noche en un banco, cubierto de cartones. Ni va a joder menos amanecer tras unos barrotes, con un compañero que te rajaría por tres pitis observándote desde la litera de al lado.
El vacío que me colapsa al abrir los ojos y darme cuenta de que no estás aquí va a seguir durmiendo conmigo.
Las traiciones seguirán haciendo que sientas la danza de mil cuchillos avanzando por tu piel, alcanzando tus entrañas.
La soledad seguirá deleitándote, al tiempo que te sumerge en una bañera llena de pétalos color escarlata, para sacar su pipa y volarte los sesos con silenciador.
Y dejarte ahí, sangrando, inerte.
Iniciando la metamorfosis, convirtiéndote en recuerdo.
Los golpes no dolerán menos.
Las mentiras partirán tu pecho.
Vivir en el odio será igual de reconfortante, igual de jodido, igual de motivador, de destructor.
La lucha seguirá siendo el principal motivo.
El reloj te asfixiará, escribir seguirá matándote, palabra por palabra, trazo a trazo.
Respirar te envenenará; el aire sin su fragancia, sin transportar la melodía de sus gemidos, seguirá intoxicado.
Pensar te encadenará, hasta que comience a desplegar tus alas. A curtir tus callos, tus manos. A quemar tus suelas, a prensar tus canutos, a degustar tus birras. A saborear un buen libro, a escuchar unos ojos que gritan sin contenerse.
Pero, te harás más fuerte.
Crecerás, aprenderás, vivirás, resistirás.
ARDERÁS, surcarás tu tez de cicatrices, tu alma de costuras, de agujas, de astillas y balas.
Tu actitud sustituirá al bate, tus ojos a la navaja.
Serás tu propio monstruo, pero, de los de carne y hueso, de los que no temen a morir por la libertad, por el orgullo. Por la vida.

Eva García

jueves, 23 de octubre de 2014

Condenada

Condenada al vacío inerte, a los eternos viajes por la nada.
A tu voz. A que ésta me salve, a que suponga un punto de inflexión, un momento de lucidez entre tanta niebla, 'de paciencia, de fuerza, de control entre tanto desastre'. Condenada a que tu voz desaparezca, a fundirme con los gritos que salen de mí a raíz de los instintos animales.
A ser dominada por unos brazos invisibles, a romper las cadenas de las apariencias y convertirme en chispa, corriente, que a su paso.
A beber hasta la última gota de mi voz, condenada a que el propio silencio corroa mi integridad y el viento transporte el susurro cada vez más próximo, nítido y apreciable emitido por los monstruos que habitan en el abismo de mi cabeza.
Condenada a sentir arder esa nada que provoca mis escalofríos, y que acerca hasta mí las llamas en las que me hundo, en las que me fundo, hasta desaparecer de la mano de mis miedos.

Belleza es destrucción, evolución, y distorsión

Belleza es silencio, es armonía y discordia. Belleza son gritos, una descarga de energía, un vendaval que no te deja indiferente, al que no te resistes (no deseas hacerlo). La belleza te embriaga, te sumerge. Belleza es actitud, belleza es no dejarte vencer, belleza son entes que no cieguen. Belleza es sinceridad, matar a la vergüenza, a la esperanza y no perder las ganas.
Belleza es razón, es esencia, es nitidez, es falta de necesidad de sentido.
La belleza es un reflejo distorsionado de cada realidad,
belleza es apreciar cada brizna en su totalidad.
Belleza es ser sin ser.
La belleza es todo, es nada. Y no es.
La belleza de unos ojos tristes que han dejado de esconderse.

viernes, 17 de octubre de 2014

Diecisiete de octubre, otro año más.

Diecisiete de octubre, otro año más. En los anteriores, fue un día de que la distancia doliese, de desear eliminarla, aunque fuese por unos segundos, para poder, al fin, contemplar la mirada tras la que se encontraba la persona que marcó un antes y un después. La persona que me hizo adorar, entre comillas, su acento andaluz. La persona que me hizo escribir de una manera que no creía posible, la persona cuya ausencia me hundía. Una relación que pasó por infinitas fases. Cada día era algo nuevo, sustentado en la base de la no estabilidad que me permitía sentir. Me hizo aprender, me hizo reír, me hizo articular miles de veces la palabra 'idiota', me hizo creer, en un momento en el que no podía siquiera hablar. Hizo que las lágrimas y la falta de ellas no fueran en vano, aún incluso sin haber tenido el placer de poder observar su barba de tres días, la forma de sus ojos al sonreír, o sus gestos al recibir una gran decepción. Encontró una canción que representaba, y, representa a la perfección aquello que hubo. Hoy, sin embargo, es un día en el que aprecio enormemente todo lo que me hizo sentir, todo lo que conseguí hacerle sentir. En el que soy consciente de que nada va a volver, ni lo deseo. Fue en otra etapa, en otra vida, y supuso algo que dudo que olvide. Fuiste, eres, y serás aquél chico de Jaén al que quise tanto. Aquel chico que hizo que, segundos antes de encontrarnos cara a cara no pudiese siquiera respirar. Y lo agradezco. Que me dejases entrar en tu vida, salir de ella. Y que me hicieses desear que estuvieses en la mía. No voy a poner una foto nuestra, ya que, si alguien está leyendo esto, no necesita conocer tu cara para comprender mis sentimientos. Y, no necesito que los comprendáis, simplemente hacerlo yo. Hoy, cuatro años después de haberte conocido, sigo alegrándome de haber empezado a discutir aquel día con el desconocido que ahora no lo es tanto.
Llevas cuatro años en mi vida, cuatro años anclado a mi muñeca, y, yo a la tuya. El tiempo, con nuestra ayuda, se ha encargado de ir haciendo que esas letras sean, a cada segundo, más ininteligibles. Ha ido desgastando, pero no borrando. Sé lo que pone ahí debajo. Sé lo que hay. Llevamos una vida en la que el otro ya no tiene un papel principal, pero, eso, ya lo dice la pulsera, te esperaré al morir.

viernes, 10 de octubre de 2014

<<
-En noches como esta, en las que la brisa nocturna está deseando acariciar tu cuerpo e inyectar frío a través del sudor.
-En las que el cielo está impaciente por convertirse en un techo que albergue los gritos.
-Techo que alumbra lo que no se verá, sólo apto para los sentidos.
-Sentidos que conseguirán devastar todo aquello con lo que se topen.
>>

jueves, 9 de octubre de 2014

Deja que el sol te congele, que la lluvia te limpie, que el silencio te demuestre. Deja que el viento te arrope, que la desilusión te levante, y la verdad te corrompa. Déjate inundar por su fragancia, déjate colapsar por su tacto. Déjate transportar por su voz, déjate inspirar por sus palabras. Y, justo cuando la armonía llegue, justo después del éxtasis, abre los ojos y haz que todo arda.

lunes, 6 de octubre de 2014

Y dejo de ser.

Soy cada centímetro de ti, cada detalle que registro, cada sonido que detecto.
Soy cada beso que te robo, cada olor que saboreo y cada golpe que resisto.
Cada gramo de odio, cada victoria del orgullo, y cada brizna de tu risa.
Soy cada palabra que no pienso, cada grito que no callo, y cada gemido provocado.
Soy el suelo que me sostiene, cada hoja que baila al son del viento, y cada recuerdo que apuñala.
Cada marca de tu espalda, cada espejo hecho trizas.
Soy cada gota de sangre de la herida que más duele, cada trazo del bolígrafo que te desgarra la vida.
Cada idea tachada, cada esperanza asesinada.
Soy cada roca del fondo del pozo del que no sabes salir, cada ápice del océano que te balancea a su merced.
Soy cada falta de sentido que te desconcierta y cada susurro que te provoca escalofríos.
Cada mentira que te hace creer a salvo, cada verdad que revienta tu cabeza, cada gesto que pretendes esconder, y cada dosis del químico que apacigua tu naturaleza.
Soy cada coma que te hace tener ganas de más, cada segundo que fortalece tus inseguridades, cada acorde que forja tu dolor y cada río de luz que te permite 'inmortalizar' lo más perecedero.
Soy cada horizonte destruido, cada distorsión reflejada, y cada garganta cortada.
SOY LA INCERTIDUMBRE QUE TE PROVOCA AQUELLA CERRADURA POR LA QUE NO PUEDES MIRAR.
Y, dejo de ser en cuanto el sentimiento me inunda.

sábado, 4 de octubre de 2014

Quiero que me mires a los ojos y lo entiendas.

Quiero que me dejes indagar en ti, en tu cerebro y en tus tormentos.
Quiero mojarme contigo bajo tus tormentas.
Quiero intentar plasmar tu esencia en líneas impregnadas de sentimientos fundidas con un papel.
Quiero captarte, despertarte, molestarte,
quiero reírte, gemirte, mirarte y respirarte.
Quiero empaparme con tus gestos, conocerlos al detalle.
Quiero ahogarme en tu olor y ser rescatada por tu voz.
Quiero que me enseñes, quiero aprenderte.
Recorrer cada centímetro y volver a empezar.
Leerte, entenderte, tocarte y no perderte.
Quiero luchar a tu lado.
Quiero saber aportarte algo.
Quiero que me mires a los ojos y lo entiendas.
Y, ante todo, quiero que nunca me quieras.

Eva García.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Gritos


Sin ti aquí los pitis se hacen muy largos, los canutos muy silenciosos y las noches muy vacías.
Desgarremos cuerpos, desgarremos vidas, desgarremos esperanzas para alimentar a nuestro monstruo interior. Mutilemos. Reduzcamos sus ilusiones a litros de sangre, aniquilemos sus recuerdos y convirtámoslos en humo, empujemos sus fuerzas por el abismo en el que reinan los gritos de tu olvido.

El cerebro explota cuando se enciende el mechero.

Esos días en los que despiertas y tu propia lucidez te deslumbra, te ciega.
En los que sabes que nada ha cambiado, pero lo sientes así. Tu cerebro luchando contra tus sentidos, contra el reflejo de la realidad que ahora se presenta ante ti. Otra vez.
En los que entiendes, en los que no necesitas respuestas vacías ni tabaco para 'calmar' la ansiedad.
Todo es increíblemente nítido bajo tu mirada, las melodías hacen mella, las texturas te deleitan, los olores te pierden y los sabores te encuentran.
Consigues acariciar la tez del mundo sin miedo a la verdad. Sin que éste te arranque la mano de un bocado. Captas la esencia.
El frío te mantiene caliente, pero los glaciares interiores parecen permanentes.
Y, esto no consigue impedirte fluir, dejar de huir.
Dejas de intentar amueblar tu vacío y lo contemplas.
Lo disfrutas.
Te sientas en un rincón y lo respiras.
Lo versas, lo escuchas, lo comprendes y lo quemas.
Dejas de darle el poder de envenenarte.
Y, entonces, sales de allí, sin preocuparte por cerrar la puerta.

Eva García.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Tienen

Se apropian de tu vida y te arrebatan la muerte, te roban las ganas y encierran tu voz.
Secuestran tus miedos y los adiestran para cazar.
Aprovechan los jirones en los que han convertido tu orgullo, te hacen un torniquete y te inyectan esperanza, porque saben que ésta pudre por dentro.
Envenenan tu sustento, intoxican tu cerebro con mentiras.
Disfrazan sus temores de realidades absolutas y esconden sus distorsiones tras reveladoras imposiciones.
Tienen miedo, joder.
Miedo a que te arranques la venda y te levantes.
Miedo a que conozcas, miedo a tu deseo de aprender.
Miedo a que tú hayas decidido no dejarte dominar por él.
Miedo a que tus ojos se hayan acostumbrado a la oscuridad.
Miedo al caos y a la destrucción que implica la existencia.
Miedo a que quemes sus máscaras, les arranques la lengua y te bebas su sangre.
Miedo a las caras y facetas de la verdad.
Miedo a la falta de sentido, miedo a la acción de la razón.
Nos han quitado todo, y eso nos hace libres. Nos hace fuertes. Nos hace eternos.

Eva García.

jueves, 18 de septiembre de 2014

martes, 9 de septiembre de 2014

Se me agotan los títulos,

He aprendido de los inagotables gritos del abismo de mi mente, mutilado a mis propias ganas, cortado mi aire y disfrutado de la melodía de la risa del vacío. La belleza de unos ojos tristes que han dejado de esconderse.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Nadie sabrá nunca

Nadie sabrá nunca que esta carta va dirigida a ti.
Que has sido aquella persona que, tras intentos de mucha otra gente, lo consiguió.
O fuiste.
O serás.
No estoy del todo segura.
Pero tú sí. Porque lees mis movimientos y escuchas mis miradas.
Disfrutas mis delirios y me haces explotar, me conviertes en pura energía, en vendaval.
Invitas e incitas, enseñas, no te adueñas, y, no te vas. NO TE VAS, JODIERE.
Escuchas. Aportas. Valoras. Te acercas. Me voy.
No pretendes ocultar, eliminar la ira, el odio,
sino focalizarlo en el punto correcto.
Te mantienes a mi lado, ni delante ni detrás.
Conoces nuestras diferencias y las conviertes en capacidad de aprendizaje.
Lo único con lo que siempre sales de 'casa' es con tu sinceridad, tu fuerza, y tus ganas.
Y, si algún día se te pierden por el camino, no te avergüenza pedir prestadas las mías.
Sí, tienes miedo, pero ni por un momento permites que éste tome una posición dominante en tu vida. No permites que tus monstruos te hagan ocupar la jaula que ellos dejaron vacía hace mucho tiempo. Tampoco que el tono e insistencia de tus gritos interiores doblegue, absorba, o camufle a tu propia voz.
Voz, qué voz. Tiene el poder de provocar tempestades, o de amainarlas.
Eres, y no dejas de ser.
No dejas de ser, pero dejas ser.
Invades de ganas de vivir, de dejar de sobrevivir.
Arrasas, surcándome de cicatrices. Pero sin echar sal a las antiguas heridas.
Aprendemos a curarnos por nuestro propio pie, pero compartiendo tiritas y agujas.
Sabes que la esperanza nos tiene cautivos, y, por ello, la desechaste.
Sabes que el dolor no es algo malo, por mucho que hayan insistido en que lo creamos así desde nuestra más tierna infancia.
Sabes que no sabes nada.
Como alguien muy cercano dijo una vez, no sé lo que es el amor, ni quiero saberlo, pero creo que esto es un buen sucedáneo.
Conoces los tormentos, las tormentas, y sigues sin irte.
Y me das hambre de quedarme.

Eva García.

jueves, 28 de agosto de 2014

desaliento

Cortadlos, troceadlos, desgarradlos, quemadlos, mordedlos, dejad que la sangre fluya.
Permitidnos respirar el dolor y escuchar el placer, mientras observamos la vida y saboreamos la muerte.

lunes, 11 de agosto de 2014

BANG.

No puedes emitir sonidos, no puedes moverte, no puedes correrte.
Intentas agarrar, arañar, apretar, sujetar, romper, morder cualquier cosa, pero no puedes.
Te sientes tan vacía y tan llena a la vez...
A punto de explotar, de estallar en mil pedazos y fundirte con los gritos que nunca pudieron saltar al abismo. Pero...

miércoles, 30 de julio de 2014

No hay calma tras mi tormenta, tan solo

Estoy entrando otra vez en mí. Cayendo en lo que parece ser mi estado esencial, primario.
Pero, no tengo miedo. Sé que, por primera vez, ésta va a ser distinta.
No podría asegurar si más superficial, más profunda o más reveladora.
Pero, sí dolorosa, en cualquier caso. (Idea que no me disgusta, estoy muy hecha a ello)
No hay calma tras mi tormenta, tan solo periodos en los que rehuso de pensar, en los que rechazo el componente profundo y real.

miércoles, 9 de julio de 2014

'

No quiero vida, pero, tampoco quiero muerte.
No por miedo a ésta, ya que, es lo que realmente nos impulsa más allá.
Pero.

miércoles, 2 de julio de 2014

Mi propia prisionera.

Estoy atrapada dentro de mí, mi propio caparazón no me permite respirar.
Constituyo mis propios barrotes.
Cuanto más pienso, más veo, más conozco, más aprendo, más siento... cuanto más sé más me atrapa. Me intimida. Me arrincona.
Es como si una bala penetrase en mi pecho una y otra vez, como si me hubiesen cortado las manos y arrancado los párpados, para así no concederme volver a la oscuridad, a las sombras.
La luz me da la vida y me la quita, sin descanso.
Mata mi tiempo, aunque no me arrebata la fuerza.
Me postra ante el abismo y me impide sumergirme en él.
No puedo emitir sonidos, mi cuerpo se ha ido llenando de los gritos que no soy capaz de expulsar.
Mi interior se va pudriendo, poco a poco, y aún no sé cómo extirparme de mi carcasa, cómo dejarla hueca.
Mi cerebro supura tormentos, supura tormentas, y, en cierta manera necesita hacerlo. Porque, si no, se desvanecería en el olvido.
Todos los caminos que diviso conducen al vacío, incluso cuando aquella voz me prometió el averno.
Soy efímera, pero eterna.
No tratéis de despojarme de mis ojos, ya sólo me quedan gusanos.

martes, 1 de julio de 2014

El verdadero problema es que me he pasado toda la vida creyendo que era alguien que, poco a poco, estoy descubriendo que no soy.
Y tenía miedo de que el reducido número de personas que realmente significan algo para mí lo notase, miedo de perder lo único que aprecio de forma verdadera.
El reto consiste en aceptar ciertas facetas y descubrir cómo me gustaría que fuesen otras, aunque eso pueda significar tiempo o dolor.

lunes, 2 de junio de 2014

>>

'Te quiero un huevo, Eva, volverás a casa.'
Sólo al leer eso descubrí que esa es mi casa.
Ellos son mi casa. Da igual dónde, cómo, cuándo.
Siempre que esté acompañada por ese mínimo grupo de gente
que, día tras día, detalle tras detalle,
ha demostrado que, al juntarnos, somos más fuertes.
Nacemos solos, morimos solos.
Pero, en el camino de lo uno a lo otro, me gustaría vivir, no sólo sobrevivir.

domingo, 1 de junio de 2014

Esos ojos verdes...


Espero que hayas tenido un gran día.
Pero eso no es nada especial, puesto que es una esperanza que me acompaña cada noche.
Sin embargo, hoy sí ha sido especial, puesto que hace diecisiete años que una bolita mafiosa llegó al mundo. Y eso es algo digno de ser celebrado.
No puedo siquiera imaginar un intento de relatar nuestros momentos juntas que no resulte fallido, incompleto o mediocre.
Tampoco puedo seleccionar los más importantes o representativos, porque, a mi parecer, es precisamente el conjunto de todos ellos lo que hace esto tan grande.
Aprendimos juntas los colores, compusimos canciones acerca de las fracciones y jugamos al Zorro en los recreos.
'¿Esta no es la mejor noche de tu vida?'
Nos despedimos llorando de primaria, y entramos nerviosas a secundaria.
Cambiamos de compañía mil y una veces, y, tras ello, tras los miles de cambios, sólo había una cosa que permanecía intacta, nuestra amistad.
'Volvemos a ser dos.'
He descubierto todo junto a ti, he pasado más tiempo en tu casa que en la mía, y, he tenido el gran placer de poder conocerte de verdad.
Conocer cada uno de los detalles que forman tu mundo, que te forman a ti.
'Sabía que necesitabas hablar, lo he notado en tu forma de moverte.'
Crecimos y tomamos distintos caminos, tal y como temimos en la infancia.
Pero, contrariamente a nuestras pretensiones, esto no supuso el final.
Supuso la evolución.
Durante toda mi vida has sido un pilar fundamental. La columna que, intacta, soportaba la gran carga conmigo.
Hemos sido mejores amigas desde segundo de primaria, hasta que el tiempo lo decida, hasta que el viento lo decida.
Y, hoy, puedo decir que estoy realmente orgullosa de ti.
Has elegido tu propia vía, y, has ido cambiando con ella.
Pasaste de ser una niña miedosa e inocente a una mujer,
una mujer con una fuerza increíble.
Te has apoyado en los conocimientos, en el arte, en tu familia, y en la gente que ha sabido apreciarte.
Has trabajado duro para lograr aquello que querías.
Has sufrido, sudado y sangrado. Has llorado.
Has reído, con la mano delante de la boca.
Has domado a tus miedos, y has aprendido de ellos.
Y has permanecido ahí siempre. Ante cualquier tipo de circunstancia.
Cada vez que intento llevar a cabo algo que ordene en cierta manera el caos que supone mi vida, cada vez que intento tomar una decisión 'correcta', me planteo qué harías tú ante ello. Has sido, eres, y serás mi referencia.

Muchísimas felicidades. Te quiero, te quiero muchísimo.

viernes, 30 de mayo de 2014

Instintos,

Me gustaría ser sin ser.
Existir, pero, sin cuerpo alguno que lo acreditase.
Fundirme con el viento, viajar, descubrir y olvidar.
Convertirme en fiel recuerdo, sin lazos, cadenas o expectativas.
Verme incluida en múltiples realidades, para crear la propia y arder.

No sabría cómo describir...

Te lo creas o no, he intentado hacer esto miles de millones de veces. He intentado gemear.
Pero, nunca he sido capaz, porque, hay tantas (TANTAS, hasta en mayus) cosas que decir que me resulta imposible.
Bf, por dónde empiezo.
¿Por el principio? Quizá podría estar bien, pero, realmente, no sé cuál es.
Tenemos tantas señales, tantas coincidencias supersónicas desde nuestra más tierna infancia
que creo que comenzó antes de que fuésemos conscientes de ello.
Recuerdo que, la primera vez que tuvimos un acercamiento, estábamos decidiendo
qué alcohol comprar para el típico botellón de los viernes en el pinar.
En el que acabamos en el ele limpiando el resultado de mi baño en vodka.
En primero o segundo de la ESO. Bfffff.
Nos miramos mal y seguimos nuestro camino.
A partir de ahí empezamos a tener cierta relación (más cercana), ya que estábamos en el mismo grupo de gente.
Esos 'a las cinco y media en la plaza/en las colis' habituales, que todos interpretábamos como 'entonces hasta las seis y media no salgo de casa.'
Esos grupos enormes de gente haciendo el subnormal, pintando las uñas al viejo de metal. Buah tú, qué jóvenes.
Recuerdo también que veníais por las mañanas a buscarnos para bajar al instituto.
Poco a poco, nos fuimos acercando.
Nos llamábamos 'Ombligo' entre nosotras, y nos escribíamos cartas diciendo moñadas en las que ni siquiera creíamos de verdad.
O sí. Pero entonces rebosábamos ingenuidad.
Veranos en el skate, supura cerveza, mucho césped y muchas fotos. Las fiestas de Batres.
Comenzamos a conocernos mucho más, las pajarillas calavera, el campamento de Coca-cola, Santis, las tardes okupando tu piscina.
NUESTRA PRIMERA BODA. Frente al parquímetro de las escaleras de Debod. Con unos anillos (robados) con forma de piña. Un 26 de junio. Con Isa como cura.
Llegamos, sin darnos cuenta, a cuarto.
Nos toca en la misma clase, y, decidimos sentarnos juntas.
Ese momento marcó el antes y el después.
Ahí, cuando descubrimos que llevábamos mucho tiempo al lado de alguien con un desorden mental bastante similar al propio.
Recuerdo a la perfección (dentro de lo posible, porque...) la primera vez que quedamos con estos en la biblio,
cuando cerveceamos juntas por primera vez. UF.
A partir de ahí, todas las tardes en la biblio, en las que, a veces, hasta entrábamos a estudiar. Increíble.
Los pupitres de princesas y bufandas con olor a perro mojado que regalábamos a Berme, 'Un bus'.
Hemos establecido nuestro 'sitio de mear' oficial en cada lugar al que hemos ido.
Los trabajos de informática que hacíamos, y la cara que se le quedaba al profesor al corregirlos.
Nuestras tardes de agujerearnos entre nosotras, de tintes, de todo. El búho. Chaleco de chapas.
Nuestros tatuajes de dedos de pies.
Empezamos a crear bailes, a amenizar las clases de todos con nuestro canto gregoriano, a tocar los huevos a Amparo.
LA LISTA, los disfraces aleatorios. Empezamos los tours.
Esta es la parte más difícil de escribir, de describir. Porque nos han pasado todo tipo de cosas.
Conocer a Bride, a Sandalio, la señora del poste, los parkings, batamantas, tigres y ardillas, gorros de natación, travestis, el típico extintor que se convierte en nuestra hija Mecebosa Sebosi, tu pota encima del móvil, encima de mí, dormir abrazadas a la puerta de Colors, la tensión del primer tour de Móstoles, el Papi de todos los punks, el portugués que nos enseñó a robar coches con cortauñas, Dabelpi, las múltiples ocasiones de autostop, mear en rotondas, veinticinco paquetes de patatas gratis, el Litri, el tour de Málaga, (autostop allí), el albino, el polaco, aprender a mear de pie en el baño del 100mon de Montera, el típico yonkie al que preguntamos que si sabe polaco en el metro, que nos dice que todo es muy ácrata, nos acompaña a nuestro destino, se mete heroína delante de nosotras, nos cuenta sus historias de la cárcel... EL MÍTICO E. Conciertos, Pepe, momentos de Mordor.
Nuestras tardes de 'compras', las noches de colecta, tuppers de basura y pis que se convertían en regalos de cumpleaños. Las típicas llamadas de '¿ESO OCURRIÓ DE VERDAD AYER O LO HE SOÑADO?', quemarnos entre nosotras en plan gratuito, el cloroformo, el calvo de Godzilla. Las bodas en cada tour. Y cada no tour.
Nuestros cientos de ideas, acompañados de 'Tú la parte tecnológica, y yo la biológica y PAM'
Nuestra filosofía de vida.
Me siento bastante impotente, porque, me falta la mayoría de las cosas, pero, afortunadamente, las conoces.
Las futuras memorias.
El futuro. En este período de tiempo hemos pasado por cosas que considero realmente duras.
Y, en ningún momento hemos dudado en aparecer a la puerta de la otra,
en cualquier tipo de circunstancia. Nos hemos proporcionado entre nosotras el apoyo necesario para crear una idea de futuro.
Hemos sabido disminuir la tortura que la otra ejerce sobre su cerebro.
He descubierto en ti, a lo largo del tiempo, a alguien realmente fuerte, impulsivo, agresivo, comprensivo, y luchador.
Alguien fuera de lo común, alguien sincero.
Alguien en quien confiar, alguien a quien entender, alguien por quien ser entendida. (Algo realmente extraño)
Alguien a quien poder asegurar miles de cosas, y, entre ellas, la permanencia.
Mi compañía, cerebro, comprensión, ayuda y pulgar, que, aunque no es mucho, es todo lo que puedo ofrecer.
Exponemos nuestros sentimientos siempre, y, hemos hablado de esto muchísimas veces, pero sabes que me gusta gemear (jejeje).
Bueno, que me distraigo muiaia.
¡Muchísimas felicidades, pedazo de idiotaaaa!
Me gustaría estar allí, en Mordor, para aparecer en tu casa a molestar, a verte organizar el ejército de gatos, a verte dormir como un palo, a que hiciésemos una de esas tartas que, por separado nos salen tan bien, y juntas tan... 'difusas'.
Tal y como me dijiste ayer, el año que viene ya podremos perforarnos el coño de forma legal,
e irnos a tourear internacionalmente. Irnos a vivir.
A encontrar una manera de hacerlo que llene el vacío, a crear recuerdos que disfrutar o sufrir antes de morir de sobredosis de dalsy en una lavadora gigante.
Siento (gemeo máximo) no saber plasmar aquí todo lo que me gustaría, de la forma que me gustaría.
Pero, creo que sobran las palabras, Gusi. Así que dejo las moñadas yyyyyyyyyyyyyyyyyyyy te hago mazapán, que seguro que después de este testamento has bostezado. Y pulgar.

Hueviiiiiiiiiiiiiii, la pupas recolectora.

lunes, 12 de mayo de 2014

Mírame, no siento nada.

Estoy desorientada, no sé hacia dónde ir
He perdido ganas, buses, y tiempo.
He perdido sangre, sudor. He perdido muchas lágrimas.
Estoy frente a un espejo y eso me abruma.
La idea de encararme frente a mí misma me asusta.
Podría enfrentarme al mundo, o, ahora, incluso a ti. A cualquier cosa, pero no a mis propias sombras.
O a las que el mundo ha conseguido que crea que hay ahí.
Necesito encontrar un camino o escapar de él.
No aspiro a nada distinto de aprender, ver, gritar, entender, conocer, correr, a nada distinto de romperme, y ser capaz de reconstruirme. A ser capaz, al fin, de contemplar e incluso mostrar al mundo mis cenizas. A ser capaz de destruir sin miedo a fallar al volver a crear.
Me gustaría comenzar a vivir, y dejar de sobrevivir.
Pero el aspecto cíclico de mi existencia hace acto de presencia. Todo vuelve a ser la misma mierda, y yo vuelvo a verme enterrada bajo ella.
Aunque, la situación está evolucionando poco a poco, y ya no me permito temer los cambios, aunque sea cierto que, éstos, en cierto modo, sólo traen dolor.

Estaba dominada, por esa sensación de vacío que me daba la mano mientras apretaba la cuerda de mi propia garganta.
Ahora se ha consumido.
Me he consumido.

Eva García.

miércoles, 9 de abril de 2014

Fluye, arde.

Fluye, arde, fúndete con el tiempo, con el viento.

Comprendo que la gente no escriba sobre ti, porque, realmente, no resulta fácil, ya que tú mismo no lo eres.
Comenzaré describiendo la sorpresa que me llevé cuando, al conocerte, comprobé que mis primeras impresiones acerca de ti no habían sido erróneas.
Eres complejo, vivo, serio. Eres, quizá, más profundo de lo que te gustaría.
Eres tan complicado que me abruma quedarme aquí. Me abruma ni encontrar palabras.
Eres completamente distinto al resto de gente que he conocido, un reto mental.
Otra cuestión que me resultó realmente chocante fue descubrir lo parecidos y distintos que somos. Cómo, siendo tan similares en ciertos aspectos poco usuales, y, compartiendo una forma de ver el mundo, podemos en realidad ser tan diferentes.
Me gusta poder descubrirte, explorar el interior de tu cabeza y compartir birra, porque, nunca me llevo una decepción ni encuentro allí lo que espero.
Te asustas a ti mismo porque en tu persona hay algo más allá de lo que se puede ver, lo que se puede escuchar. Hay cosas que ni tú conoces, que seguirán ahí esperándote.
Es poco usual que, gente a la que conozco en este momento de mi vida, llegue realmente a hacerse un hueco en ella. Es poco usual que me interese e importe la suya. Es poco usual sentir que realmente puedo entender el interior de alguien.
Pero, en otro aspecto más, rompes esquemas.
Teclado también lo hace.
Recuerdo a la perfección la sensación de ser una completa psicópata en el primer contacto, vía Internet, que tuvimos. Fue por completo representativo. Y muy gracioso e inquietante.
Espero ser capaz de continuar esto en breve, porque no es ni la mitad de lo que me gustaría haber dicho.

Eva García.

miércoles, 8 de enero de 2014

Confesiones, realidades y percepciones.

Llevo mucho tiempo impidiéndome escribir.
Podría mentir diciendo que no conozco la razón, pero, estoy realmente cansada de ello.
Puede que una de las principales razones sea el miedo: mi miedo.
Temor a evidenciar un descubrimiento al que llegué hace largo tiempo.
Temor a revelar ante el mundo que estoy vacía, que mi interior es como un agujero negro: mi propio hoyo,
que absorbe, atrae, todo lo que se pone a su alcance y lo  retiene en su interior,
lo transporta al lugar que no es tal cosa, al lugar en el que no existe el tiempo,
donde nadie puede, ni probablemente quiera llegar.
Me justifico con frases tipo, tal y como 'deja que la carne instruya a la mente',
para, tras ello, al sincerarme conmigo misma, admitir que no permito experimentar
al cuerpo por aprensión hacia lo que pueda enseñar a la razón.

No acabo de percibir este hueco como un problema, ergo, no siento necesidad de cambiarlo.
Es algo a lo que decidí someterme. 
Esto tuvo lugar en el momento en el que mi interior de rompió y opté, pues, por desecharlo.
Deshacerme de ello.
Me duele ser consciente. 
Porque, no es la verdad lo que duele, sino el hecho de abrir los ojos ante ella.

Podría mentir y decir que es por ti, que me rompí cuando lo nuestro lo hizo,
pero esto no sería cierto para nadie, pues llevo rajada mucho más tiempo, aunque finja con intención de ocultarlo.
De vez en cuando nacen en mí pequeñas fracturas nuevas, pero mi cuerpo ha dejado de manifestarlo:
ha adquirido conciencia propia y opina que no merece la pena.
Conciencia. Eso es otro tema.
Soy como un espejo roto, una muñeca de trapo descosida, 
unas venas rajadas o un libro calcinado, con páginas de menos. Pólvora mojada que se deleita estándolo.
Nadie conoce su espejo hasta que lo rompe, dicen.
Desde aquel momento, me resulta más sencillo, ameno incluso, autodestruirme.
Disfruto haciéndolo, verdaderamente lo hago.
Lo que no quiere decir, ni por asomo, que permita que alguien se plantee siquiera el
romper, el destruir a los que considero los míos.
Quedan pocos de estos, muy pocos, y, mi concepto de ellos ha sufrido bastantes distorsiones,
ha sido fruto de delirios inorgánicos (...), pero, aún lo conservo.

No soy capaz de sacar una conclusión válida, o, más bien provechosa, útil, de esta confesión,
más allá de la sinceridad con uno mismo.
Esta es mi realidad, una realidad que se torna más y más fugaz a cada segundo.
SOMOS EL REFLEJO DE NUESTRO PROPIO CAOS. 


Esto está realmente desestructurado, pero, es el testimonio de una mente atormentada ante todo aquello que procesa. Es la representación verbal de destellos de contenido en medio de negros mares de ignorancia e infinito, tal y como dijo Lovecraft.


Eva García.